Agricultores e industria alertan sobre precios artificialmente bajos del arroz como reclamo comercial
Las asociaciones agrarias La Unió, Unión de Uniones, AVA-Asaja y Asaja, junto con la Asociación de Industrias Arroceras Españolas (Uniade), han manifestado su preocupación por el uso del arroz envasado como producto gancho en ciertas promociones comerciales. Denuncian que los precios que se ofrecen al consumidor final no reflejan el coste real de la producción, transformación, envasado y distribución de este alimento básico.
Estas entidades advierten que estas prácticas afectan negativamente la percepción del arroz, generan pérdida de valor en la cadena alimentaria y ejercen una presión injustificada tanto sobre los productores como sobre la industria arrocera.
Prácticas comerciales y sus efectos
En un comunicado conjunto, las cinco organizaciones expresan que no es aceptable emplear el arroz como producto reclamo mediante precios artificialmente bajos. Señalan que no se puede exigir al sector la calidad, seguridad alimentaria, sostenibilidad, trazabilidad, cumplimiento normativo e inversión constante si se banaliza el precio final del arroz.
El arroz como cultivo estratégico
Se recuerda que el arroz es un cultivo clave en España, fundamental para numerosas zonas productoras y con un impacto económico, social y medioambiental que supera su presencia en el supermercado. En muchas regiones, representa una de las pocas alternativas agronómicas viables y contribuye al mantenimiento de ecosistemas valiosos.
Además, se enfatiza que la Ley de la Cadena Alimentaria busca evitar la pérdida de valor en el sector, el cual se enfrenta a costes en aumento.
Llamado a la acción
Ante esta situación, las organizaciones exigen a las administraciones responsables un control más estricto sobre las promociones que colocan el arroz envasado a precios incompatibles con una cadena alimentaria equilibrada. También hacen un llamado a la distribución para que actúe con responsabilidad y deje de usar el arroz como reclamo comercial.
Alertan que convertir el arroz en un producto gancho perjudica a agricultores, cooperativas e industria, además de poner en riesgo la viabilidad futura del sector, vital para España. Al mismo tiempo, subrayan que aunque los consumidores tienen derecho a precios justos, estos no deben lograrse sacrificando el valor de quienes producen y transforman el arroz. La competencia en precio no debe derivar en una carrera de disminución que comprometa la sostenibilidad del sector arrocero español.