Freidora de aire o horno: consumo energético según la cantidad que cocines
El uso energético de una freidora de aire y un horno no es igual. Pero, ¿cuál de los dos consume más electricidad? ¿El gasto depende del electrodoméstico o del tipo de alimento que se prepara? Lo fundamental que hay que entender desde el principio es que una freidora de aire no siempre es sinónimo de un menor consumo eléctrico. Todo varía en función de la cantidad de comida que se pretenda cocinar. Aquí se explica con detalle.
Cada uno de estos aparatos tiene sus propias ventajas e inconvenientes. Si buscas reducir la factura de la luz pero no sabes qué dispositivo usar con regularidad para tus comidas semanales, aquí se aclara el panorama. Saber qué aparato consume menos energía es más sencillo de lo que parece.
Comparativa de consumo entre freidora de aire y horno
Generalmente, la freidora de aire suele consumir menos electricidad que un horno tradicional. Sin embargo, este dato puede variar según el modelo y la potencia de cada aparato. Otro aspecto clave es el tiempo que ambos estén en funcionamiento.
Por ejemplo, la freidora de aire tarda menos en alcanzar la temperatura óptima para cocinar, debido a su menor tamaño. El horno necesita un precalentamiento que puede extenderse más, dependiendo del plato que se vaya a preparar.
Respecto a la potencia, los rangos habituales suelen ser estos:
- Freidora de aire: entre 1.200 y 2.000 W
- Horno: entre 2.000 y 3.500 W
Para hacer una comparación real del gasto eléctrico, se puede calcular el consumo durante una hora con un coste promedio de luz de 0,11 €/kWh:
- Un horno de 2.800 W encendido una hora consume 2,8 kWh, que equivale a un gasto aproximado de 0,308 €.
- Una freidora de aire de 1.600 W gastará 1,6 kWh en una hora, lo que representa un coste cercano a 0,176 €.
Capacidad y uso según la cantidad de comida
La cantidad de comida que quieras preparar es determinante. Si cocinas para una o dos personas, la freidora de aire será la opción más económica en términos de consumo eléctrico. El horno, al tardar más en precalentarse y cocinar, suele gastar más luz en preparaciones pequeñas.
No obstante, cuando la comida es para varias personas, el horno gana en eficiencia. Esto ocurre porque la freidora de aire tiene una capacidad limitada y suele requerir hacer varias tandas, aumentando el tiempo de uso total. En cambio, el horno puede alojar grandes cantidades de una sola vez, lo que lo hace más económico en esos casos.
La regla general para elegir entre un aparato y otro es:
- Para una persona – freidora de aire
- Para dos personas – freidora de aire
- Para tres personas – depende del tamaño de la freidora
- Para cuatro personas o más – horno
- Para porciones pequeñas como patatas, verduras o raciones reducidas – freidora de aire
- Para preparaciones grandes como pollos enteros, bandejas grandes o lasañas – horno
Por ello, a la hora de decidir qué aparato usar, la cuestión no es solo cuál consume más, sino más bien cuál es la cantidad que se planea cocinar. Así se puede elegir de forma inteligente entre la freidora de aire o el horno que tengas disponible.