Este fin de semana se rompieron récords de temperaturas máximas y mínimas altas

Archivo - Varias personas en la playa, a 17 de julio de 2024, en Barcelona, Catalunya (España).
  1. Récords de temperatura en España
  2. Temperatura del Mediterráneo y su impacto climático
  3. Condiciones necesarias para precipitaciones extremas

Récords de temperatura en España

Durante el pasado fin de semana, varias zonas de España registraron temperaturas máximas que superaron los 40ºC, además de mínimos por encima de los 25ºC, según informó la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) a través de 'X'. En particular, el viernes se alcanzaron numerosos récords de calor en el norte y este peninsular.

Un ejemplo destacado es la estación de Logroño Aeropuerto, que alcanzó 40,5ºC, superando su récord para el otoño climatológico, que hasta ahora era de 39ºC registrado el 7 de septiembre de 1988. Por su parte, Girona estableció un nuevo máximo con 37,7ºC, desbancando el registro de 1983. Asimismo, Lleida alcanzó los 39,9ºC, superando su récord anterior de 37,2ºC del 2016. Durante el sábado 5 de septiembre también se batieron diversos récords en cuanto a temperaturas máximas y mínimas para el mes, con localidades que alcanzaron los 40ºC por primera vez en septiembre y otras que no bajaron de los 25ºC durante la noche.

En concreto, Pamplona Aeropuerto marcó 40,8ºC y Lleida llegó a 40,2ºC. Se registraron además noches calurosas, con temperaturas que no bajaron de 25ºC en puntos como la Base Naval de Rota, Huelva Ronda Este, Colmenar Viejo, Morón de la Frontera, Sevilla Aeropuerto y Zaragoza Aeropuerto. El domingo 6 continuaron rompiéndose máximos en septiembre, como en Girona Aeropuerto con 38,7ºC y Lleida con 40,3ºC, superando días anteriores.

Temperatura del Mediterráneo y su impacto climático

Estas temperaturas extremas se dieron apenas dos semanas después de que la superficie del mar Mediterráneo alcanzara una temperatura récord de 28,54ºC el 13 de agosto. Según AEMET, esta es la cifra más alta registrada desde al menos 1940, con registros diarios de temperatura batiendo cifras históricas durante casi todo el mes.

La meteoróloga Marta Almarcha, de Eltiempo.es, aclaró que tener un Mediterráneo tan cálido no implica necesariamente la ocurrencia de lluvias torrenciales o inundaciones en otoño. Aunque un mar más cálido aporta más humedad y energía a las capas bajas de la atmósfera, esto por sí solo no genera episodios de lluvias extremas.

Almarcha añadió que, en caso de aparecer las danas, la humedad del mar podría intensificar las tormentas y las precipitaciones. Además, explicó que no siempre es necesaria la formación de una dana para que se produzcan episodios tormentosos, ya que una vaguada marcada combinada con vientos marítimos persistentes también puede provocar eventos extremos de lluvia.

Para que se den precipitaciones muy intensas, deben coincidir varios factores atmosféricos como inestabilidad, humedad, dinámica en altura, convergencia de vientos y una configuración atmosférica persistente.

Condiciones necesarias para precipitaciones extremas

El climatólogo Samuel Biener, de Meteored, enfatizó que un mar cálido no es suficiente para causar lluvias torrenciales. De lo contrario, se habrían registrado intensas lluvias a lo largo del verano en el Mediterráneo, durante el período en que se rompieron récords de temperatura, como los 33ºC alcanzados en Dragonera, Mallorca.

Biener indicó que no todas las danas provocan precipitaciones extremas, ni todas las lluvias intensas se deben a una gota fría o dana. Este año existe un mayor potencial para lluvias intensas, por lo que es probable que se produzca algún episodio de fuertes precipitaciones en la cuenca mediterránea.

No obstante, falta "la mecha" que detone un evento significativo de lluvias extremas. Para que esto ocurra, es necesario que se desencadene una situación de inestabilidad atmosférica, como el descenso de una dana, gota fría o vaguada. De otro modo, el calor del mar no genera efectos por sí solo.

En años recientes, por ejemplo, se han registrado otoños secos en el este peninsular y Baleares a pesar de que el Mediterráneo estaba muy caliente, ya que aunque hubo borrascas del oeste, no se dieron las condiciones atmosféricas adecuadas para lluvias intensas.