Miles de malagueños exigen viviendas dignas y asequibles según sueldos actuales
Este sábado, miles de personas participaron en una manifestación que recorrió el centro de Málaga, en protesta contra la difícil situación que enfrenta el acceso a la vivienda. Bajo el lema "Ni alquileres por las nubes, ni salarios por los suelos", la convocatoria reunió a una cantidad significativa de ciudadanos, con cifras oficiales que reportan aproximadamente 4.500 asistentes, mientras que la plataforma organizadora estimó hasta 25.000 participantes.
Desde Málaga para Vivir, plataforma impulsora de la protesta, sus portavoces Lula Mir y Alberto Martín expresaron que la ciudad ha alcanzado un punto crítico. Denunciaron que Málaga presenta una combinación alarmante: salarios bajos frente a precios inmobiliarios muy elevados. Esta manifestación, la cuarta desde junio de 2024, ha servido para evidenciar que la crisis de vivienda no solo afecta la economía local, sino que también contribuye a una degradación del entorno urbano.
Los representantes de la plataforma consideraron imprescindible la movilización directa, señalando que las autoridades conocen las medidas necesarias para regular el mercado inmobiliario y proteger a los ciudadanos, pero no actúan en consecuencia. Criticaron que las instituciones solo permiten acciones que perjudican a familias vulnerables, como los desahucios, y resaltaron que, a pesar de la insistencia popular, la situación habitacional sigue empeorando progresivamente.
Movilización ciudadana en Málaga
La marcha comenzó en la plaza de la Merced y transcurrió por varias calles del centro, terminando en la plaza de la Constitución, donde se leyó un manifiesto. Los organizadores insisten en que esta protesta es solo una etapa de un proceso que podría culminar en una huelga general en defensa del acceso a una vivienda digna, con la finalidad de frenar la mercantilización y la precarización social que genera el mercado inmobiliario actual.
En su comunicado, Málaga para Vivir destacó su intención de revitalizar la huelga como mecanismo legítimo de presión, colaborando estrechamente con diversos colectivos sociales que han experimentado victorias a través de movilizaciones similares.
Declaraciones y análisis político
El PSOE local se sumó a la manifestación, calificándola como la expresión colectiva del descontento ante la crisis habitacional. Ana Villarejo, portavoz socialista y parlamentaria andaluza, denunció la creciente inaccesibilidad de la vivienda ante precios desalineados con los ingresos de los residentes. Subrayó que especialmente los jóvenes enfrentan grandes dificultades para emanciparse, y que muchas familias destinan un porcentaje excesivo de sus ingresos a costes de alquiler o compra, lo que impulsa el desplazamiento de vecinos hacia áreas externas.
Villarejo apuntó como responsables a las autoridades regionales y municipales, señalando que el presidente de la Junta y el alcalde de Málaga han impulsado políticas que favorecen la turistificación en detrimento de los residentes permanentes.
Por su parte, Mariano Ruiz Araujo, portavoz del grupo socialista en el Ayuntamiento, exigió un cambio profundo en el modelo urbano, advirtiendo que la coexistencia entre salarios medios anuales que rondan los 22.000 euros y viviendas de alto lujo a precios multimillonarios evidencia una polarización extrema. Destacó además el fuerte aumento del alquiler y la expulsión de miles de habitantes jóvenes en los últimos años, con incrementos abrumadores de los precios en diversas zonas de la ciudad.
Izquierda Unida celebró la alta participación en la manifestación, destacando la pérdida de paciencia de la sociedad malagueña ante la problemática. Su coordinador, Toni Valero, atribuyó esta lucha a un elemento fundamental de la democracia, enfatizando la necesidad de proteger el derecho a la vivienda y denunciar la especulación inmobiliaria. Valero reclamó al Gobierno andaluz y al Congreso que implementen medidas contundentes, como la Ley de Vivienda y decretos antidesahucio, para salvaguardar a las familias trabajadoras.
La participación en la protesta también fue valorada por Podemos. Nicolás Sguiglia, portavoz en el Ayuntamiento, calificó la movilización como un “éxito rotundo” que refleja un malestar profundo por la falta de regulación efectiva que limite los precios y combata la especulación. Criticó la gestión municipal del Partido Popular, a la que acusó de favorecer intereses inmobiliarios en detrimento de los residentes.