El Hierro: de la espera por el Papa a mostrar la peligrosa ruta atlántica
La isla de El Hierro, conocida por ser una de las principales entradas de migrantes irregulares hacia Canarias, ha vivido un intenso flujo de personas desde 2020, con más de 50,000 llegadas y un pico en 2024 con cerca de 30,000 migrantes. Sin embargo, esta isla no estará en la agenda oficial del Papa León XIV, quien solo visitará Tenerife y Gran Canaria.
Desde el Obispado de Tenerife admiten que se intentó incluir a El Hierro en la visita papal, pero las limitaciones logísticas y de tiempo hicieron imposible que el Papa Francisco pudiera ir al puerto de La Restinga. Esa es la localidad donde más arribos se registran y donde el Pontífice había expresado su deseo de rezar.
Juan Rodríguez, arcipreste de la isla, señala que se hizo todo lo posible por lograrlo y destaca la importancia que tiene la visita del Papa para crear conciencia sobre la migración y la acogida. Además, asegura que la comunidad herreña valora esta oportunidad y estará representada en Tenerife en diferentes actos.
- La representación herreña en la visita papal
- La decepción del Cabildo de El Hierro
- Corazón Naranja y su labor con los migrantes
La representación herreña en la visita papal
Un grupo que reúne a las tres parroquias de El Hierro ha organizado un viaje en el que tres autobuses partirán desde Valverde hacia Tenerife en la madrugada del viernes, regresando a la isla ese mismo día por la tarde. Esta comitiva estará presente en la misa y en encuentros con organizaciones sociales en la plaza del Cristo de La Laguna.
Además, uno de los sacerdotes de la isla tendrá la oportunidad de hablar con el Papa León XIV. La ONG 'Corazón Naranja', que trabaja con migrantes en el centro de San Andrés, también tendrá representación, y varios jóvenes herreños participarán en la liturgia realizando lecturas y ofrendas.
El arcipreste reconoce que aunque no fue posible traer al Papa a La Restinga, este mantiene el interés de conocer la realidad migratoria desde cerca, y la visita sigue adelante en Canarias, donde también se reciben pateras. Expresa que el objetivo principal es humanizar y dar dignidad a quienes llegan, recordando que son personas que merecen ser acogidas con respeto.
En El Hierro, que históricamente conoce bien la emigración, se vive este fenómeno con empatía. La iglesia local enfatiza su compromiso de acoger y acompañar, más allá del papel sacerdotal, como vecinos que reciben a personas agotadas y vulnerables tras su travesía.
La decepción del Cabildo de El Hierro
Alpidio Armas, presidente del Cabildo, no oculta su malestar. Afirma que la población está muy decepcionada porque el Papa Francisco manifestó claramente su deseo de rezar en La Restinga, pero finalmente solo vendrá el Papa León XIV que no visitará la isla. Para Armas, los motivos de infraestructura y logística que se dan son solo excusas.
Considera que no costaba nada hacer una breve parada para cumplir esa intención, especialmente porque La Restinga es el puerto por donde llega la mayoría de los migrantes. Además, lamenta la falta de comunicación con el Cabildo, que quedó fuera de la organización y no tuvo voz en la planificación.
Para él, se perdió una oportunidad de reconocer el esfuerzo solidario y la empatía con que El Hierro acoge a los migrantes, y cree que si se hubiese consultado a su institución, el Papa sí podría haber visitado la isla sin mayores problemas.
Corazón Naranja y su labor con los migrantes
Francis Mendoza, coordinador insular de Protección Civil y uno de los impulsores de 'Corazón Naranja-Ebrima Sonko', explica que un equipo de unas veinte personas está siempre listo para actuar cuando llega un cayuco a La Restinga. En cuanto son avisados, se preparan en San Andrés para asistir a los migrantes.
Su labor incluye proporcionar alimentos, apoyar en traslado a servicios médicos, ayudar a caminar, ofrecer mantas y té caliente, e incluso colaborar con la policía. Cuando llegan bebés o niños pequeños, se encargan de su higiene y alimentación, preparando biberones o lo que sea necesario.
Mendoza destaca que son los únicos voluntarios dedicados a esta labor en la isla y no buscan remuneración, sino recursos materiales para mejorar su trabajo. Reconoce que la situación ha mejorado respecto a los momentos de mayor llegada de migrantes, pero siguen atentos a cualquier emergencia.
Finalmente, valora la integración de las comunidades migrantes en El Hierro, recordando que Canarias es un territorio de inmigrantes y muchos habitantes son descendientes de isleños que emigraron a países como Venezuela, lo que contribuye a una acogida cálida y comprensiva.