Redes sociales y cultura fitness aumentan trastornos alimentarios en jóvenes

El doctor Antonio Torres en Oviedo.
El doctor Antonio Torres en Oviedo.

Las redes sociales, la creciente popularidad de la cultura fitness y la presión estética están impulsando el desarrollo y la ocultación de trastornos de la conducta alimentaria (TCA), especialmente entre adolescentes y jóvenes, según advierte el doctor Antonio Torres, miembro del Grupo de Trabajo de Salud Mental de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).

Este especialista presentará esta problemática en el 32º Congreso Nacional de la SEMG, que tiene lugar en Oviedo del 11 al 13 de junio, con una ponencia centrada en los TCA "silenciosos". Estas conductas son menos evidentes que la anorexia o la bulimia, pero su frecuencia va en aumento y resultan complicadas de detectar en Atención Primaria.

Torres señala que muchas de estas conductas aparecen disfrazadas como hábitos saludables, lo que dificulta su reconocimiento. Según indica, "las redes sociales están convirtiendo conductas obsesivas en prácticas aparentemente sanas y aceptadas socialmente". Adicionalmente, alerta del impacto de los estándares corporales "irreales y retocados" que los jóvenes interiorizan.

  1. Trastornos emergentes de la alimentación
  2. Desinformación y su impacto
  3. El rol del médico de familia

Trastornos emergentes de la alimentación

Entre los trastornos que están surgiendo con mayor intensidad destacan la ortorexia, la permarexia, los trastornos por evitación o restricción de la ingesta (ARFID) y el trastorno por atracón. Se caracterizan por un control riguroso sobre la calidad de los alimentos, las calorías consumidas o la actividad física.

Los profesionales médicos observan un aumento de casos asociados a la obsesión por una alimentación “perfecta”, el control calórico estricto y el ejercicio compulsivo, en muchos casos influenciados por contenido digital. Las señales de alerta incluyen normas alimentarias muy rígidas, sentimientos de culpa al ingerir ciertos alimentos, evitación de situaciones sociales y ansiedad por no cumplir metas físicas.

Además, estos trastornos se presentan de manera menos visible, dificultando el diagnóstico temprano. Aunque siguen siendo más comunes en mujeres jóvenes, también se registra un aumento en varones, vinculado al culto al cuerpo y la presión para ganar masa muscular.

Desinformación y su impacto

Otro factor importante es la desinformación nutricional que circula en redes sociales. Torres advierte sobre una "epidemia de bulos" que promueven dietas extremas o soluciones rápidas sin base científica, lo que fomenta la normalización de conductas de riesgo para la salud.

El rol del médico de familia

Desde la SEMG se resalta la importancia del médico de familia en la detección precoz de estos trastornos, dado que es el primer contacto con el paciente y posee una visión integral de su entorno. Detectar estos problemas a tiempo es clave para prevenir su evolución hacia estados graves con consecuencias físicas y psicológicas relevantes.