El 80% de empleados mejora productividad con IA, pero solo 37% de empresas logra mejores resultados

Archivo - December 30, 2024: Inteligencia Artificial Generativa
Archivo - December 30, 2024: Inteligencia Artificial Generativa
  1. Implantación de la IA en las empresas
  2. Agentes de IA y software propio
  3. De la productividad al beneficio económico
  4. Claves del éxito en el uso de la IA

Implantación de la IA en las empresas

La inteligencia artificial (IA) es una realidad en la mayoría de las organizaciones, con una adopción que alcanza el 89%. Además, un 80% de los trabajadores ha notado un aumento de su productividad gracias a estas tecnologías. Sin embargo, el número de compañías que refiere un impacto positivo en su beneficio operativo antes de impuestos (EBIT) se mantiene estable, situándose en un 37%, porcentaje similar al año anterior.

Estos datos forman parte del informe de QuantumBlack, AI by McKinsey, The State of AI 2026: On the road to ROI. En este documento se subraya la necesidad de reevaluar y rediseñar completamente los procesos internos para lograr una rentabilidad real a partir de la IA.

El informe también resalta un cambio en la estrategia tecnológica, con una mayor inclinación hacia el desarrollo interno de software, a diferencia de la compra de soluciones comerciales. Sin embargo, la repercusión económica varía significativamente según la empresa.

Agentes de IA y software propio

Las compañías están integrando cada vez más agentes de IA en tareas de codificación y software, asumiendo los costes que conlleva esta tecnología para maximizar el valor que sus empleados obtienen en su uso cotidiano. Actualmente, el 44% de las organizaciones ha desplegado la IA a nivel corporativo, un incremento frente al 38% registrado en 2025.

El uso de IA en varios departamentos también ha aumentado, pasando del 51% al 56% para aquellas que la emplean en tres o más áreas. Este crecimiento es más notable en grandes corporaciones con ingresos superiores a 1.000 millones de dólares, donde el despliegue masivo alcanza el 54%, y el uso de agentes autónomos llega al 40%, frente al 27% del año previo. Mientras tanto, en empresas más pequeñas, la adopción de agentes se mantiene en un 22%.

Aunque los chatbots siguen siendo la aplicación predominante, con una presencia del 47% a nivel global y del 64% en grandes empresas, se observa un aumento en el uso de agentes de codificación, con un 31% de presencia en grandes organizaciones. Un 32% de los encuestados señala que sus compañías han dejado de adquirir software comercial debido a la capacidad interna de desarrollarlo con agentes propios.

La autosuficiencia tecnológica es especialmente visible en sectores como tecnología, salud, servicios profesionales y energía, con cerca del 40% adoptándola. Los agentes autónomos se concentran en áreas como TI, gestión del conocimiento e ingeniería de software, cada una con un despliegue cercano al 10%.

El socio de McKinsey & Company, Carlos Fernández Naveira, destacó que algunas organizaciones están implementando la IA a un ritmo más acelerado, generando mayor valor gracias a esta tecnología. La autonomía en la selección de soluciones y el rediseño de procesos son tendencias emergentes en estas empresas.

De la productividad al beneficio económico

Existe una notable discrepancia entre la percepción de productividad individual y los resultados financieros empresariales. El 80% de los profesionales reconoce un aumento de productividad gracias a la IA; el 52% asegura que ha desarrollado nuevas habilidades y un 50% considera que facilita la toma de decisiones.

No obstante, el impacto varía según el nivel jerárquico. Mientras el 47% de mandos intermedios y empleados experimenta presión o efectos adversos vinculados a la tecnología, en la alta dirección esta cifra baja al 31%. En cuanto a resultados económicos, el 37% de las empresas reporta un impacto positivo en el EBIT, sin cambios desde 2025, y solo un 6% se considera 'high performers', generando más del 5% del EBIT gracias a la IA.

Los beneficios económicos se concentran en la reducción de costes en cadena de suministro, operaciones de servicio y fabricación. Por otro lado, el aumento de ingresos se observa en áreas como marketing y ventas, desarrollo de productos e ingeniería de software.

El coste del procesamiento de datos representa un obstáculo para el 20% de las empresas, especialmente en sectores tecnológicos (25%) y financieros (24%). A pesar de esto, el 28% destina más del 10% de su presupuesto tecnológico a la IA, y el 60% planea aumentarlo en los próximos 12 meses, con industrias como la farmacéutica, seguros y banca liderando la inversión.

En materia de empleo, el 39% anticipa recortes de plantilla debido a la IA en el próximo año, mientras que el 43% prevé mantener su equipo estable, principalmente en áreas de operaciones y cadena de suministro. Sin embargo, el año pasado solo el 14% efectivamente redujo personal, y el 66% mantuvo su plantilla sin cambios. Además, solo el 13% de los profesionales muestra preocupación sobre el impacto futuro de la IA en su trabajo.

Claves del éxito en el uso de la IA

Las organizaciones consideradas 'high performers', que reportan altos beneficios con la IA, representan un 6% del total y presentan un patrón destacado: el 74% ha rediseñado por completo sus procesos, frente al 25% en el resto del mercado.

Estas empresas líderes no solo buscan eficiencia, sino que priorizan la innovación y el aumento de ingresos, multiplicando por tres la probabilidad de transformar profundamente su modelo de negocio en un horizonte de tres años. Además, aplican buenas prácticas con mayor rigor, cuentan con el respaldo directo de la dirección, incorporan la IA en evaluaciones de desempeño, miden con precisión el retorno de la inversión y aseguran la protección frente a ciberamenazas y usos no autorizados.

Carlos Fernández Naveira ha señalado que las compañías que lideran no utilizan la IA únicamente para recortar costes, sino para reinventar sus formas de trabajo. El eje diferencial radica en combinar innovación y crecimiento con una gestión estricta de riesgos y un apoyo sólido desde la dirección.