La nueva ley de IA impulsa a marcas a confiar más en fotógrafos profesionales
- Etiquetado obligatorio en imágenes generadas por IA
- Impacto en la fotografía profesional
- Respuesta del sector fotográfico y las marcas
Etiquetado obligatorio en imágenes generadas por IA
Desde el 19 de agosto, día que coincide con el Mundial de la Fotografía, se aplica en Europa el artículo 50 del Reglamento de Inteligencia Artificial (AI Act). Esta norma exige que todas las imágenes fotorrealistas creadas o modificadas con inteligencia artificial, y que parecen auténticas, lleven una etiqueta clara y visible que lo indique. Además, las empresas que no cumplan con esta obligación pueden enfrentarse a multas de hasta el 3% de su facturación anual.
Esta medida busca dar transparencia y evitar que los consumidores se confíen al ver imágenes que, en realidad, han sido generadas artificialmente. La intención es proteger tanto al público como a las marcas que apuestan por la honestidad visual.
Impacto en la fotografía profesional
Según la Asociación de Fotógrafos Profesionales de España (AFPE), esta normativa ha tenido un efecto inmediato en el sector. Muchas marcas que antes apostaban por la inteligencia artificial para crear contenidos visuales ahora están volviendo a contratar fotógrafos profesionales. La presidenta de la AFPE, Eva Casado, menciona que "la confianza del consumidor y la percepción humana no se pueden reemplazar por un ordenador".
El interés por fotos reales y auténticas está creciendo, especialmente para aquellas marcas que valoran la calidad, la elaboración artesanal o la proximidad. La obligación de etiquetar las imágenes con "Imagen generada por IA" está generando dudas en los clientes, quienes se preguntan por qué el producto tiene una imagen artificial si aseguran que es genuino.
Respuesta del sector fotográfico y las marcas
Ante esta nueva realidad, varias compañías han decidido dejar de usar imágenes generadas por inteligencia artificial en sus campañas publicitarias. Prefieren recurrir a fotografía profesional para evitar perder credibilidad y disminuir posibles caídas en sus ventas. Casado destaca que esta norma da la razón a quienes defienden la verdad visual en la publicidad. "Cuando un cliente ve que el producto, sea tradicional o de lujo, se anuncia con una imagen artificial y la marca debe advertirlo por ley, tiene la sensación de que le están engañando".
El sector fotográfico español, que había experimentado un retroceso por la automatización, se está preparando para asumir esta creciente demanda de imágenes 100% auténticas. Así, las empresas podrán ofrecer una mirada humana que transmite confianza y veracidad.