Tomate y soja: aliados naturales para bajar la inflamación en obesidad
Investigadores de la Universidad Estatal de Ohio han descubierto que beber diariamente un zumo combinado de tomate y soja, enriquecido con poderosos antioxidantes, puede bajar las proteínas inflamatorias en personas con obesidad tras un mes de consumo.
Este hallazgo sugiere que tomar este tipo de zumo podría ayudar a controlar la inflamación excesiva, un problema común en muchas enfermedades crónicas, según explican los científicos en su artículo publicado en 'Molecular Nutrition & Food Research'.
Para el estudio, se usó un zumo que contiene altos niveles de licopeno, un pigmento natural que da el color rojo a los tomates y otras verduras, junto con isoflavonas de soja, compuestos que actúan de manera similar a las hormonas estrógenas. Ambos ingredientes tienen reconocimiento por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
El estudio en detalle
Participaron 12 adultos con obesidad que consumieron dos latas de 170 ml de este zumo enriquecido cada día durante cuatro semanas. Luego hubo un descanso, y después tomaron otro zumo de tomate con niveles bajos de carotenoides que sirvió para comparar los efectos.
Se analizaron muestras de sangre antes y después de cada etapa para medir las citoquinas, proteínas relacionadas con la inflamación que produce el sistema inmunológico. Los resultados mostraron que solo el zumo enriquecido redujo significativamente tres proteínas inflamatorias claves en el cuerpo.
Las proteínas afectadas fueron interleucina (IL)-5, IL-12p70 y el factor estimulante de colonias de granulocitos y macrófagos (GM-CSF). También se detectó una ligera reducción del factor de necrosis tumoral alfa (TNF-a), aunque no alcanzó un nivel estadístico fuerte.
Evidencia previa y cambios en el metabolismo
Investigaciones anteriores realizadas en la misma universidad ya habían vinculado el consumo de este zumo con niveles menores de antígeno prostático específico en hombres con cáncer de próstata. Otros estudios apoyan la idea de que tanto el tomate como la soja pueden influir en la inflamación y el metabolismo, especialmente en personas con obesidad.
Además, el equipo examinó la orina de los participantes para detectar variaciones en los metabolitos, que son productos de las reacciones bioquímicas que el cuerpo usa para generar energía y otras funciones esenciales. Ambos zumos, el enriquecido y el control, generaron ciertas modificaciones, lo que indica que algunos efectos suceden incluso sin el aporte extra de licopeno.
El zumo de tomate y soja también provocó cambios específicos en los metabolitos vinculados a las isoflavonas de soja. Aunque hace falta más estudio, esto aporta pruebas de que esta intervención alimentaria sí tiene un impacto en el organismo.
Impacto en otras condiciones
Por otro lado, en experimentos con modelos animales, se observó que este zumo puede ayudar a reducir la inflamación y la gravedad de la pancreatitis crónica, una enfermedad en la que el tratamiento actual se enfoca principalmente en aliviar el dolor y otros síntomas.
Los investigadores creen que este zumo de tomate y soja podría ser una opción para bajar la inflamación y mejorar la calidad de vida en pacientes con este tipo de afecciones inflamatorias.