El TS confirma que la contratación de la ex de Ábalos en públicas fue "enchufismo" y sin trabajo

Archivo - La expareja de Ábalos, Jéssica Rodríguez, a su salida del Tribunal Supremo, a 7 de abril de 2026, en Madrid (España).
Archivo - La expareja de Ábalos, Jéssica Rodríguez, a su salida del Tribunal Supremo, a 7 de abril de 2026, en Madrid (España).

 

El Tribunal Supremo (TS) califica como "enchufismo" la contratación de Jéssica Rodríguez, exnovia del exministro de Transportes José Luis Ábalos, en las empresas públicas Ineco y Tragsatec. Según la sentencia, percibió 43.950 euros sin desempeñar labores, después de que Ábalos "activara" su nombramiento y garantizara una "cobertura interesada" para evitar controles sobre el desempeño laboral real.

Este fallo corresponde a la primera sentencia del 'caso mascarillas', que impone 24 años de prisión a Ábalos, 19 años a su exasesor Koldo García y cuatro años y medio al empresario y supuesto intermediario Víctor de Aldama, quien no ingresará en prisión por su colaboración en el esclarecimiento de los delitos.

El tribunal considera probado que Ábalos ejerció su influencia para conseguir el empleo de su exnovia y estableció condiciones para que esta no asistiera ni cumpliera funciones durante la vigencia del plan ilícito. Asimismo, facilitó mecanismos para evadir los controles de asistencia y colaboró en la falsificación de partes de trabajo.

La resolución apunta que el exministro ordenó que no se interrogara a Jéssica Rodríguez sobre sus tareas durante su contrato, primero en Ineco y luego en Tragsatec, ambas dentro del ámbito público.

  1. Koldo, ejecutor de las contrataciones
  2. Proceso impulsado por la presidencia de Adif
  3. Ascendida a supervisora sin ir a trabajar

Koldo, ejecutor de las contrataciones

Koldo García fue el encargado de gestionar las gestiones para que Jéssica Rodríguez obtuviera un empleo en Ineco, desarrollando acciones destinadas a que la ex pareja del exministro no acudiera a trabajar y evitar los controles establecidos por las empresas contratantes, según lo establecido en la sentencia.

Estos hechos, junto con la contratación de Claudia Montes, amiga de Ábalos, en la empresa pública Logirail, son vinculados por el tribunal a prácticas de "enchufismo" en la contratación pública, imposiciones derivadas de la influencia que otorga la posición del funcionario.

Los hechos probados exponen que Ábalos, aprovechando su cargo ministerial, ideó en 2019 un plan para emplear a Jéssica Rodríguez en empresas del Ministerio de Transportes, asegurando que recibiera un sueldo sin cumplir tareas laborales.

Esta tarea fue encomendada a Koldo, quien, por orden directa de Ábalos, contactó con la presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera —investigada en otra pieza judicial relacionada con presuntos amaños de obras públicas— para que se procediera a la contratación en Ineco.

Proceso impulsado por la presidencia de Adif

La contratación de Jéssica Rodríguez fue promovida desde la presidencia de Adif, bajo indicaciones de Ábalos y supervisión de Koldo, quien se encargó de tramitarla con rapidez. La relación laboral abarcó desde marzo de 2019 hasta el 29 de febrero de 2021.

Se establece que Jéssica Rodríguez no realizó trabajo alguno durante toda su permanencia en Ineco, hecho conocido y aceptado por Ábalos.

Aunque no acudió a sus oficinas ni cumplió tareas, no consta descontento o reservas por parte de Adif respecto al desarrollo de su contrato.

Al finalizar ese contrato, Koldo gestionó el traslado de Jéssica a otra empresa pública, Tragsatec. Posteriormente, responsables de Tragsatec solicitaron a Jéssica aclarar sus funciones en Adif, lo que fue comunicado a Ábalos. El exministro trasladó la queja a la presidenta de Adif, quien ordenó no molestarla, una instrucción que se cumplió.

Ascendida a supervisora sin ir a trabajar

El tribunal también confirma que Ábalos y Koldo gestionaron la contratación de Claudia Montes, con quien Ábalos mantuvo una relación personal desde un mitin en Gijón en 2019. Montes comunicó su desempleo, y Ábalos instruyó a Koldo para buscarle empleo en Renfe, Adif o subcontratas, resultando contratada en Logirail en diciembre de ese año.

Montes consideró "poco digno" el mobiliario de su oficina y decidió dejar de acudir al trabajo. Su ausencia prolongada motivó un expediente disciplinario por falta grave con posible despido.

Sin embargo, Ábalos y Koldo lograron detener dicho expediente. Como resultado de sus gestiones, en enero de 2020, el director gerente de Logirail ofreció a Montes una mejora contractual que la ascendió de un puesto bajo a supervisora.

Al tiempo que se abría el expediente, el gerente de Logirail en Asturias fue destituido sin explicaciones oficiales sobre su cese.