Empresario ligado a Zapatero niega desde el Senado influir en ayudas públicas

El empresario del sector financiero, responsable de la Bolsa Descentralizada de Valores de Venezuela (BDVV) Manuel Aarón Fajardo García, comparece ante la comisión de investigación sobre la gestión de la SEPI, a 22 de junio de 2026, en MAdrid (España).
El empresario del sector financiero, responsable de la Bolsa Descentralizada de Valores de Venezuela (BDVV) Manuel Aarón Fajardo García, comparece ante la comisión de investigación sobre la gestión de la SEPI, a 22 de junio de 2026, en MAdrid (España).

El empresario Manuel Aarón Fajardo García, vinculado al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, negó este lunes en la comisión de investigación del Senado haber intervenido en influencias para la concesión de ayudas públicas o en maniobras para ocultar fondos. La sesión se centró en las supuestas irregularidades en la gestión de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).

Fajardo García rechazó también haber constituido sociedades 'offshore' relacionadas con el cobro de honorarios procedentes de empresas beneficiadas por ayudas públicas. Solicitó que no se le atribuyan delitos que no cometió durante su intervención en la Cámara Alta.

Tras acogerse a su derecho a no responder a las preguntas de los diputados, afirmó que "el que calla no otorga", dejando claro que su silencio no debía interpretarse como una admisión de culpa. Su comparecencia se produjo poco después de que Zapatero testificara en la Audiencia Nacional sobre el rescate de Plus Ultra, negando cualquier influencia para la aprobación de la ayuda de 53 millones de euros otorgada a la aerolínea en la pandemia.

  1. Defensa de Manuel Aarón Fajardo García
  2. Negativa a responder preguntas
  3. Acusaciones del PP y rechazo del PSOE

Defensa de Manuel Aarón Fajardo García

Antes de manifestar su silencio, Fajardo García expresó su intención de defender su honorabilidad y reputación tanto personal como profesional. Negó haber intervenido en decisiones administrativas para favorecer la concesión de subvenciones públicas.

Recalcó que nunca ha ejecutado ni participado en conductas destinadas a influir en dictámenes administrativos. También desmintió haber creado sociedades en paraísos fiscales relacionadas con el cobro de honorarios vinculados a empresas receptoras de ayudas públicas.

Adicionalmente, aseguró no haber recibido ingresos directos ni a través de empresas vinculadas de compañías beneficiadas por subvenciones públicas ni consultoras que les prestaran servicios. Asimismo, negó involucrarse en operaciones para ocultar fondos o canalizar flujos monetarios de forma opaca. Ante los senadores reclamó explícitamente que no se le atribuyan delitos infundados.

Negativa a responder preguntas

Fajardo García comunicó formalmente que no respondería a las preguntas planteadas, argumentando desconocer los detalles específicos sobre los que se le interrogaba y apuntando que su comparecencia estaba relacionada concretamente con la SEPI.

Defendió que su silencio no debe interpretarse como reconocimiento de los hechos. "El que calla no otorga", subrayó, y manifestó que amparaba su posición debido a la imposibilidad de hacer declaraciones sobre asuntos que desconoce.

Acusaciones del PP y rechazo del PSOE

En contraste, el senador del PP Antonio Luengo Zapata continuó su cuestionamiento, indagando sobre la supuesta relación de Fajardo García con Zapatero y sus actividades empresariales en Venezuela.

Los populares hicieron referencia a informaciones que apuntan a que el expresidente habría presentado a Fajardo García ante autoridades venezolanas como su sobrino, algo que, según el PP, pudo facilitar numerosas operaciones empresariales en el país latinoamericano.

También atribuyeron a Fajardo García un papel destacado en el rescate de Plus Ultra, describiéndolo como una figura central en la estructura de la aerolínea y en la red de influencias asociada a esa operación. Además, preguntaron por actividades financieras en Venezuela vinculadas a Interbank Exchange, una empresa que ofrecía a los usuarios la compra y venta de dólares a tipos de cambio determinados.

El PP cuestionó la legalidad de estas operaciones y destacó que la empresa habría contado con un respaldo oficial rápido para obtener autorizaciones de las autoridades venezolanas. Luengo planteó la cuestión de cómo un joven extranjero podría alcanzar tales facilidades sin recibir respuesta por parte del compareciente.

Por su parte, el PSOE criticó la forma en que se ha utilizado esta comisión, acusando al PP de orientar la comparecencia con un fin político. Los socialistas defendieron que se está pisoteando la Constitución con preguntas que sobrepasan los límites y que se vulnera el decoro parlamentario.

También denunciaron que las comisiones de investigación del Senado se están convirtiendo en un "photocall" para quienes el PP señala, distorsionando la función de la Cámara Alta. Según el PSOE, si se analizara el uso del término SEPI en las sesiones, este sería uno de los menos recurrentes debido a que los debates se han desviado hacia asuntos ajenos al objeto formal de la investigación.