Abogado brasileño con cáncer incurable celebra su propio funeral como fiesta

  1. Un funeral para celebrar la vida
  2. Cómo afronta sus dolores y la enfermedad

Un funeral para celebrar la vida

Tiago Martins Pitthan, un abogado brasileño de 49 años, decidió organizar su propio funeral después de recibir un diagnóstico de cáncer gástrico incurable. En lugar de aislarse y sumirse en la tristeza, optó por convertir ese momento en una celebración junto a amigos y familiares, creando una fiesta llena de alegría.

La idea surgió tras asistir al funeral de su padre, donde pensó que “solo faltaba él aquí”. Por eso, quiso asegurarse de no perderse su propio adiós, planificando una despedida que se transformó en una gala vibrante y colorida. El evento, que tuvo lugar en mayo, superó las expectativas con más asistentes de los 50 invitados previstos, y fue anunciado públicamente por Tiago a través de sus redes sociales.

En su mensaje, el abogado declaró: “Si, este es mi funeral, un funeral que trata de vida, no de muerte”. Se mostró agradecido por el cariño recibido y expresó un potente mensaje: “Cuando muera de cáncer, quiero que entiendan que también vencí al cáncer. Lo venzo todos los días cuando me despierto”.

Cómo afronta sus dolores y la enfermedad

Para Tiago, ‘ganar’ contra el cáncer no significa curarse, ya que los médicos confirmaron que no existe tratamiento curativo. Sin embargo, su actitud positiva le hace sentir que vence al cáncer cada día con su ánimo: “Cada mañana, cuando decido que hoy será un buen día, es cuando venzo al cáncer. Si no es así, duermo y pienso que mañana sí lo será”.

Una amiga suya compartió varios momentos del funeral en redes sociales, calificándolo como “el evento más raro que he visto, pero también audaz y lleno de significado”. Añadió que, frente a un diagnóstico terminal, Tiago reunió a sus seres queridos para recibir todo el cariño acumulado durante su vida, entre coronas de flores, música, abrazos y sonrisas.

Aunque transmite mucha energía y positividad, Tiago reconoce que no está exento de dificultades. Después de la fiesta confesó que soporta dolores intensos y los efectos secundarios de la quimioterapia, pero que nada le impidió disfrutar de esta última gran celebración. “Voy a morir solo una vez”, afirmó con determinación.