Arquitectos y arquitectos técnicos instan a no construir casas cerca de arbolado
CGATE apuesta por construir "una muralla de agua" con hidrantes alrededor de las propiedades para minimizar las consecuencias
- Distancia segura para la vegetación en viviendas
- Zona de autoprotección adecuada para construcciones en entornos forestales
Distancia segura para la vegetación en viviendas
Salvador Lara, vicepresidente tercero del CSCAE y coordinador del Grupo de Trabajo de Emergencias, recomienda mantener una franja libre de entre 15 y 20 metros alrededor de las viviendas, tanto en vegetación alta como en arbustos, para reducir el riesgo de incendios. Explica que, generalmente, no existe una normativa específica que regule las lindes en la construcción de casas.
En áreas rurales con poca población, Lara sugiere crear zonas de respeto donde la vegetación esté controlada y no pueda arder fácilmente. Aunque esta medida no elimina el problema de los gases y el humo, una franja perimetral podría ayudar a evitar que las llamas lleguen a las casas.
El arquitecto también señala que en algunas urbanizaciones —especialmente chalets, muchos de ellos construidos sin licencia y diseñados para mezclarse con la naturaleza— es más complicado aplicar estas medidas. Estas viviendas buscan contar con árboles y sombras, lo que hace que la segregación de zonas sea un reto considerable.
Respecto a las parcelas con árboles, Lara advierte que la normativa no es suficiente y que el propietario debe asumir la responsabilidad de tomar decisiones adecuadas. A menudo, tras obtener la licencia, optan por una vegetación más densa, lo que puede aumentar el riesgo, aunque por suerte hasta ahora no se ha producido un incendio significativo en grandes urbanizaciones arboladas.
Sobre las especies vegetales, el experto destaca que algunas se queman con facilidad mientras que otras tardan más. Por ejemplo, el pino genera mucha rama seca y es altamente inflamable, aunque se regenera rápido. Por ello, recomienda que las construcciones mantengan distancia con esta especie, dada su facilidad para prender fuego.
Ante los grandes incendios que afectan al país, el CSCAE ha invitado a los arquitectos a sumarse como voluntarios para formar un listado que facilite la asistencia técnica en emergencias causadas por desastres naturales, como incendios que afectan zonas habitadas. Para ello, se ha habilitado una plataforma online donde pueden inscribirse indicando su experiencia en estos escenarios.
Zona de autoprotección adecuada para construcciones en entornos forestales
Alfredo Sanz, presidente del Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE), subraya que la clave está en crear una franja de autoprotección de al menos 25 a 30 metros entre la vivienda y el bosque. En caso de querer vegetación para sombra, aconseja optar por especies poco inflamables, evitando ejemplares como los pinos.
Además, recalca que los caminos que rodean estas zonas deben tener la anchura necesaria para funcionar como cortafuegos y facilitar una evacuación rápida si fuera necesaria. También insiste en la importancia de mantener una separación adecuada entre edificios para evitar que el fuego se propague de una construcción a otra.
Sanz considera fundamental incorporar sistemas de autoprotección con hidratantes en construcciones ubicadas en entornos boscosos. Compara esta medida con las murallas medievales que protegían las edificaciones de enemigos, planteando que hoy en día esa defensa podría ser una cortina de agua o una red de hidrantes que reduzca el impacto de los incendios si no los detiene por completo.