Goyarrola, obispo y médico en Helsinki: el dolor al inicio y final de la vida

Archivo - Raimo Goyarrola Belda (Bilbao, 1969), obispo de Helsinki (Finlandia) desde 2023.
Archivo - Raimo Goyarrola Belda (Bilbao, 1969), obispo de Helsinki (Finlandia) desde 2023.
  1. Una mirada transformadora sobre el dolor y la vida
  2. El espíritu en los cuidados paliativos
  3. La misión en Finlandia entre fe y diversidad

Una mirada transformadora sobre el dolor y la vida

Raimo Goyarrola Belda, obispo de Helsinki desde 2023, toma un rumbo innovador en su trabajo al defender su segunda tesis doctoral sobre espiritualidad en los cuidados paliativos. Con 54 años, este bilbaíno investiga un territorio poco explorado: las experiencias espirituales de los pacientes terminales. Tras entrevistar a 70 personas, Goyarrola sostiene que el dolor y el sufrimiento marcan el inicio y el final de la vida, pero plantea con fuerza una reflexión clave: "¿por qué tiene que ser negativo?" para él, esos momentos representan "el comienzo de una nueva vida".

Formado en medicina en la Universidad de Navarra y ordenado sacerdote en 2002, Goyarrola se ha establecido en Finlandia desde 2006. Se considera “finlandés de pasaporte, mentalidad y corazón” y en 2023 fue designado obispo por el Papa Francisco. Este paso marca un nuevo capítulo en su compromiso con la fe y la sociedad finlandesa, a la vez que abre un diálogo sobre la dignidad humana y el acompañamiento espiritual en momentos críticos.

El espíritu en los cuidados paliativos

El 5 de junio, Goyarrola defendió en la Universidad del Este de Finlandia su tesis doctoral que explora la dimensión espiritual en el acompañamiento a pacientes en cuidados paliativos. En paralelo, fue elegido miembro de la Academia Pontificia para la Vida, un reconocimiento a su aporte en esta área. Según su análisis, el sufrimiento que experimentan estos pacientes no se limita al dolor físico, que en Occidente está relativamente controlado, sino que tiene una raíz más profunda: el “sufrimiento espiritual”.

Este dolor invisible, vinculado al sentido de la vida, la relación con los demás y la búsqueda de esperanza, requiere un tratamiento humano integral. Goyarrola insiste en que la angustia no desaparece con morfina o ansiolíticos: "Ante la angustia hay que ir a la causa". Para él, escuchar y estar al lado del paciente sin prisas es fundamental para aliviar ese sufrimiento. Así, se reafirma la dignidad humana desde el inicio hasta el fin de la existencia, desafiando la idea de un final triste y negativo al considerarlo una puerta hacia algo nuevo y eterno.

La misión en Finlandia entre fe y diversidad

Finlandia, un país con 5,6 millones de habitantes donde el catolicismo es minoritario (unos 20.000 fieles), ha sido el hogar y el campo de misión para Raimo Goyarrola. Fascinado por la naturaleza de 180.000 lagos y por la sencillez de su gente, el obispo señala cómo Finlandia se ha convertido en su verdadera patria espiritual y de identidad. Su cercanía y amistad con autoridades luteranas y otras confesiones también refleja una convivencia ecuménica que él valora mucho.

Su tarea pastoral es una misión de acogida: la diócesis que está construyendo cobija a personas de 125 nacionalidades, muchas de ellas refugiados de crisis como las de Ucrania o Myanmar, convertidos en testimonios vivientes de la fortaleza humana. Este escenario ha multiplicado el interés por la Iglesia, con iglesias llenas y un número creciente de finlandeses buscando esperanza y verdad, especialmente tras los golpes de la pandemia y la guerra. Para Goyarrola, el desafío es claro: "necesito más iglesias" para responder a esta demanda de fe y comunidad.