Nevenka Fernández: es posible superar el infierno y construir sin oscuridad
- Regreso de Nevenka Fernández a Ponferrada
- El caso que marcó un hito en España
- La evolución de la violencia de género en los últimos 25 años
- El difícil camino de las denuncias y el apoyo a las víctimas
- Una política que abre nuevas esperanzas
Regreso de Nevenka Fernández a Ponferrada
Después de más de dos décadas fuera de España, Nevenka Fernández regresó este sábado a Ponferrada (León) para participar en un evento dedicado a la igualdad. En su intervención, transmitió un mensaje de esperanza al afirmar que "es posible salir del infierno y reconstruir algo donde no gane la oscuridad".
Recordó su recorrido personal, marcado por momentos duros y otros más llevaderos, pero que finalmente le permitieron construir una vida plena. "Han pasado 25 años y ha sido un camino como el de muchas personas... Finalmente he conseguido vivir como quería", aseguró, subrayando la importancia de no rendirse frente a la adversidad.
El caso que marcó un hito en España
En 2001, cuando Nevenka era concejala de Hacienda por el PP en Ponferrada, denunció al alcalde de la ciudad, Ismael Álvarez, del mismo partido, por acoso sexual, laboral y psicológico. Este hecho tuvo un gran impacto social ya que fue el primer político español condenado por acoso, recibiendo nueve meses de prisión, una multa y una indemnización de 12.000 euros hacia la víctima.
A pesar de enfrentarse a la incomprensión social, Nevenka logró que se hiciera justicia en un momento clave que abrió camino en la lucha contra la violencia institucional. Su regreso coincidió con la jornada 'Justicia, voces y memoria: de la violencia sistémica a la reparación', celebrada en La Térmica Cultural, donde destacó que este acto representaba para ella una forma de reparación con su ciudad.
La evolución de la violencia de género en los últimos 25 años
Durante su intervención, Nevenka Fernández analizó cómo ha cambiado la atención a la violencia contra la mujer desde su denuncia pública hace 25 años. "Creo que hay más visibilidad, más leyes y una parte de la sociedad que está dispuesta a escuchar a las mujeres que denuncian", explicó.
No obstante, reconoció que existen muchas dificultades y resistencias aún vigentes. "Sigue existiendo un panorama complicado porque hay muchas personas que todavía no reconocen que esto existe", añadió, haciendo énfasis en que la violencia, el descrédito y los insultos siguen siendo armas usadas contra las víctimas.
El difícil camino de las denuncias y el apoyo a las víctimas
Nevenka insistió en la importancia del acompañamiento médico y psicológico en estos procesos, que considera fundamentales para ofrecer protección a las víctimas. Sin embargo, lamentó que "se sigue cuestionando" a la mujer que denuncia, y que "es dificilísimo atreverse a denunciar".
Además, explicó que el proceso judicial exige una gran fortaleza pues las víctimas se enfrentan a interrogatorios que no siempre cuidan su vulnerabilidad. Aun así, mantiene la esperanza en la humanidad y en la capacidad de romper el silencio, a pesar de la presión social que a menudo obliga a callar.
Una política que abre nuevas esperanzas
Nevenka destacó la figura de Charo Velasco, portavoz socialista en Ponferrada durante aquel delicado momento, quien la apoyó pese a ser rival política. Definió su apoyo como un ejemplo de cómo la política puede ofrecer apoyo real y transformador.
Por último, Nevenka afirmó su confianza en un futuro mejor y en un mundo donde el feminismo se entienda como una cuestión de corazones sanos. "Yo también creo en un mundo mejor; tengo esperanza en que podamos construir un mundo bueno para todos... un lugar donde se nos respete por quienes somos", concluyó.
Tras las intervenciones, se inauguró un mural en honor a Nevenka Fernández, obra de la ilustradora Mercedes de Bellard, como reconocimiento a su valentía y lucha.