Una psicóloga recomienda recuperar series clásicas como 'Oliver y Benji' frente a vídeos cortos

Archivo - Un niño ve la televisión en su casa.
Archivo - Un niño ve la televisión en su casa.
  1. El regreso de las series clásicas para la infancia
  2. La rivalidad positiva en la educación infantil
  3. El papel de los padres en el consumo audiovisual infantil

El regreso de las series clásicas para la infancia

La psicóloga Pilar Conde, directora técnica de Clínicas Origen, insiste en la importancia de retomar series de antes como Campeones: Oliver y Benji. Destaca su influencia beneficiosa en el desarrollo de los niños frente al auge actual de vídeos cortos en redes sociales. Según Conde, no es el tiempo frente a las pantallas lo que debe preocupar, sino la calidad y tipo de contenido que consumen los menores.

Con el incremento del uso de móviles, tablets y televisores, los niños pasan cada vez más horas expuestos a contenido rápido sin control ni supervisión claros. Esta tendencia ha llevado a que META implemente en EE. UU. medidas para proteger a los menores en sus redes, aunque todavía no se aplican en otros países.

La rivalidad como motor para el crecimiento personal

Conde subraya que el aprendizaje ocurre mediante modelos y experiencias, y que dejar el contenido en manos de algoritmos puede hacer que su valor educativo dependa del azar. Por ello, destaca la fuerza de las series que marcaron a generaciones anteriores, donde se transmiten valores como el compañerismo, el respeto y la empatía.

En estas producciones, la rivalidad nunca es enemistad, sino un estímulo para superarse. Pilar Conde apunta que "la rivalidad bien entendida potencia nuestras cualidades, eleva el esfuerzo y nos impulsa a dar lo mejor de nosotros mismos". Añade que reconocer al adversario como un reto contribuye a un desarrollo conjunto, transformando el enfrentamiento en una relación de crecimiento mutuo.

El papel de los padres en el consumo audiovisual infantil

Otro aspecto poco frecuente en la ficción infantil actual, según Conde, es que los personajes expresen sus emociones antes de actuar. Este recurso facilita la comprensión de los propios sentimientos y los de los demás.

Además, la psicóloga resalta la importancia de que los padres compartan estos contenidos con sus hijos. Afirma que "el tiempo de calidad compartido entre padres e hijos influye en el bienestar de ambos y ayuda al menor al establecimiento de vínculos saludables". Según ella, cuando el vínculo surge de intereses compartidos y genuinos, se fortalece y profundiza la relación familiar.

Por último, señala que los niños disfrutan las aficiones de sus padres para sentirse parte de su mundo, buscando generar un vínculo emocional. Concluye que, si la pantalla está encendida, conviene elegir el contenido con criterio y consumirlo junto a un adulto que acompañe al menor durante la visualización.