El 74% de jóvenes vulnerables ha trabajado sin contrato y el 46% no puede emanciparse

Presentación del informe 'Desconexión y futuro: una juventud atrapada', de la ONG Ayuda en Acción.
Presentación del informe 'Desconexión y futuro: una juventud atrapada', de la ONG Ayuda en Acción.

En España, un elevado porcentaje de jóvenes en situación de vulnerabilidad ha experimentado la necesidad de trabajar sin contrato. Según datos recientes, el 74% de este grupo ha pasado por alguna situación laboral informal, y cerca de la mitad considera que emanciparse en el corto plazo es una meta inalcanzable.

Así lo expone el informe Desconexión y futuro: una juventud atrapada, elaborado por la ONG Ayuda en Acción. Este análisis revisa la realidad socioeconómica de jóvenes vulnerables entre los 16 y 30 años, que participan en el programa 'Impulsa Empleo Joven', desplegado en siete comunidades autónomas.

El documento también destaca que un 64,7% ha realizado prácticas sin remuneración y un 37,2% acumula un periodo de cinco a diez meses desempleado. Esta etapa ha sido denominada como "el tramo del desaliento instalado", debido a la percepción de que la búsqueda activa de empleo no da resultados.

  1. Bloqueo en la emancipación
  2. Percepción de la juventud sobre su realidad
  3. Salud mental y factores asociados
  4. Participación política y desconocimiento legal
  5. Mensaje de la ministra de Juventud

Bloqueo en la emancipación

El informe subraya que el bloqueo para independizarse afecta principalmente a quienes tienen entre 25 y 30 años. En esta franja de edad, casi el 70% sigue viviendo con sus familias, y apenas un 3% logra residir de forma independiente. La permanencia en el hogar familiar se interpreta no solo como una dificultad común, sino también como un síntoma de exclusión prolongada.

Percepción de la juventud sobre su realidad

Al describir su condición actual, los jóvenes asignan menor importancia a valores tradicionales como la libertad (4,3%) o independencia (4,8%). En cambio, priorizan sentimientos de incertidumbre (16,8%), falta de oportunidades (16%), inestabilidad (15%) y precariedad (11,2%).

Salud mental y factores asociados

En cuanto a la salud mental, un 42% la califica como "regular" en el último año, mientras el 9% asegura tenerla "muy buena". Las causas detectadas incluyen la dificultad para obtener un empleo estable (21%), preocupaciones económicas (15%) e inseguridad acerca del futuro (12%). Además, casi tres de cada diez jóvenes manifiestan insatisfacción con su tiempo libre, vinculada en un 48% a la escasez de recursos económicos.

El 81% considera que los jóvenes deben participar activamente en la creación de políticas públicas, y el 71% demanda más espacios para ello. Sin embargo, un alto porcentaje desconoce la futura Ley de Juventud Estatal: el 74,5% nunca ha oído hablar de ella, y un 41,6% desconoce la existencia del Ministerio de Juventud e Infancia.

Sobre una de las propuestas de la ley, que busca ampliar el derecho a voto a los 16 años, el 62% de los jóvenes está poco o totalmente en desacuerdo, mientras solo el 20% la apoya.

Ayuda en Acción solicita el desarrollo de canales políticos que se adapten a las costumbres juveniles y la implementación de medidas que eliminen barreras materiales para la participación, como becas de transporte y horarios compatibles, para evitar que proponer ideas sea un privilegio solo de quienes cuentan con más recursos.

Mensaje de la ministra de Juventud

Durante la presentación del informe, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, negó que exista un desinterés real de la juventud por la política y apuntó a la falta de condiciones materiales que permitan a los jóvenes desarrollar un proyecto de vida y participar en igualdad de condiciones.

Rego afirmó que las personas jóvenes valoran la política relacionada con temas concretos como acceso a vivienda, precariedad laboral, crisis climática, salud mental o derechos humanos. Sin embargo, rechazan el "politiqueo" que se centra en confrontaciones partidistas alejadas de sus problemas cotidianos.

Además, advirtió que una generación que trabaja sin poder independizarse, estudia sin alcanzar estabilidad y siente que las decisiones sobre su futuro están fuera de su control corre el riesgo de quedar excluida de la vida democrática.

Entre las propuestas presentadas, la ministra destacó la importancia de reforzar la universalidad de los derechos sociales y superar sistemas que obligan a demostrar vulnerabilidad constantemente para acceder a ayudas públicas. Señaló como ejemplo la Prestación Universal por Crianza, que busca construir derechos comunes desde la infancia.

Finalmente, defendió que las áreas de empleo, vivienda, salud mental, ocio y participación deben tratarse de manera integrada, como parte de una estrategia para garantizar igualdad de oportunidades para los jóvenes.