El acusado de matar a su mujer en Montemayor buscó posibles condenas al huir
La Audiencia Provincial de Albacete ha proseguido este miércoles el juicio contra el hombre acusado de matar a su mujer en 2022 en el municipio cordobés de Montemayor. En la sesión han declarado agentes que participaron en el operativo y que situaron parte de la huida del procesado.
Durante las declaraciones, los efectivos expusieron que, en ese recorrido, el encausado consultó en su teléfono móvil las posibles penas asociadas al crimen. El procedimiento se celebra con jurado popular y continúa con nuevas diligencias en días posteriores.
Los testimonios se centraron en la intervención inicial, la reconstrucción de los hechos y el itinerario de fuga. También se abordaron las posiciones de la defensa y de la Fiscalía sobre la calificación penal y la pena solicitada.
- Continuación del juicio en Albacete
- Intervención inicial y reconstrucción de los hechos
- Fuga, detenimiento y peticiones de las partes
Continuación del juicio en Albacete
La vista oral ha seguido este miércoles en la Audiencia Provincial de Albacete con la comparecencia de agentes que intervinieron tras el aviso por el presunto apuñalamiento a una mujer en Montemayor. En la sesión se describieron actuaciones realizadas desde el primer momento y elementos obtenidos durante la investigación.
Entre los extremos señalados por los agentes, figura que el acusado, durante la huida, revisó en el móvil las posibles condenas por el crimen. El juicio con jurado popular continuará este jueves con la prueba testifical en la Sala Segunda de la Audiencia Provincial de Albacete.
Intervención inicial y reconstrucción de los hechos
Según lo expuesto por la Guardia Civil, el aviso llegó a través de la Policía Local y de una llamada de una testigo. Varios efectivos se desplazaron a una casa alquilada donde convivían varios migrantes de origen rumano que trabajaban en la campaña del ajo.
Uno de los agentes relató: "Cuando llegamos estaba la ambulancia auxiliando a una mujer junto a los agentes y muchísima sangre alrededor. Localizamos el NIE de la víctima y empezamos a preguntar sobre al autor de los hechos". En un primer momento, la testigo que reconoció haber telefoneado indicó que el autor sería su cuñado, marido de la víctima, y que se había dado a la fuga.
Los agentes añadieron que después se registró una escasa colaboración entre los inquilinos del inmueble. En ese contexto, indicaron: "Después nadie quiso hablar con nosotros".
En las horas posteriores, la Guardia Civil reconstruyó lo ocurrido y localizó a pocos metros de donde había estado el cuerpo la presunta hoja del arma homicida, con sangre reseca en el filo. La investigación incluyó revisión de cámaras de tráfico y la toma de manifestaciones a testigos y a empresarios vinculados con los migrantes.
Fuga, detenimiento y peticiones de las partes
De acuerdo con la reconstrucción basada en las imágenes de tráfico, el acusado se detuvo en una estación de servicio durante el trayecto para limpiar manchas de sangre que había dejado en el coche. A partir de estas comprobaciones, el marido fue localizado en un cortijo en las inmediaciones del pueblo conquense de San Clemente.
Tras contactar con el propietario, este confirmó que el presunto autor del crimen se alojaba allí, por lo que se procedió a su detención. La declaración de los agentes vinculó esa localización con las gestiones realizadas tras el aviso inicial y el seguimiento de los movimientos registrados.
La defensa ha reconocido los hechos desde el inicio, aunque ha negado que se trate de un caso de violencia de género. El letrado sostuvo que fue "un arrebato" del marido, enajenado tras descubrir la infidelidad de su mujer con su propio sobrino, de 15 años de edad, con el que convivían en Montemayor.
Por este motivo, la defensa ha solicitado rebajar la calificación a homicidio, en lugar de asesinato. La Fiscalía mantiene la petición de asesinato, con una pena de 25 años y sendas indemnizaciones para los familiares de la víctima.