Copernicus: 2025, tercer año más cálido, con 14,97ºC de media

Aumento de la temperatura global del aire en superficie (ºC) por encima de la media del periodo de referencia preindustrial designado 1850-1900, basado en el conjunto de datos ERA5.
Aumento de la temperatura global del aire en superficie (ºC) por encima de la media del periodo de referencia preindustrial designado 1850-1900, basado en el conjunto de datos ERA5.

El Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF) advierte de que, si se mantiene el ritmo actual, el umbral de 1,5°C del Acuerdo de París para el calentamiento global a largo plazo podría alcanzarse a finales de esta década.

El aviso figura en el informe Aspectos destacados del clima global, publicado este miércoles por el ECMWF, organismo que gestiona el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S) y el Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS) en nombre de la Comisión Europea.

 El documento sitúa a 2025 como el tercer año más cálido registrado, con registros cercanos a los de 2023 y 2024, y con varios indicadores globales que reflejan temperaturas elevadas en tierra, en el océano y en las regiones polares.

  1. Balance térmico de 2025
  2. Estrés térmico e incendios
  3. Océanos y regiones polares
  4. Tres años por encima de 1,5°C
  5. Seguimiento de gases y aerosoles

Balance térmico de 2025

Según el informe, 2025 quedó como el tercer año más cálido desde que existen registros. Fue solo 0,01°C más frío que 2023 y 0,13°C más frío que 2024, que continúa encabezando la serie.

La temperatura media de 2025 se situó en 14,97°C. Esto supone 0,59°C por encima de la media de 1991-2020 y 0,13°C menos que el valor de 2024.

En el detalle mensual, el ECMWF señala que enero de 2025 fue el enero más cálido observado a escala mundial. Además, marzo, abril y mayo fueron los segundos más cálidos para esas fechas.

El organismo añade que, salvo febrero y diciembre, todos los meses de 2025 resultaron más cálidos que el mes equivalente de cualquier año anterior a 2023.

De forma más amplia, la temperatura del aire en 2025 se estima 1,47°C por encima del nivel preindustrial (1850-1900). Con ello, el año se coloca como el segundo más cálido de la serie en ese indicador.

Con distintos métodos de cálculo, el ECMWF sitúa el calentamiento global de largo plazo actual en torno a 1,4°C respecto al nivel preindustrial.

En ese contexto, el informe avisa de que, con la tasa actual de calentamiento, el límite de 1,5°C del Acuerdo de París para el calentamiento global a largo plazo podría alcanzarse a finales de esta década, lo que sería más de una década antes de lo previsto.

Estrés térmico e incendios

El ECMWF indica que aproximadamente la mitad de la superficie terrestre mundial registró durante 2025 más días de lo habitual con estrés térmico intenso. Este se define como una temperatura percibida de 32°C o superior.

En áreas con condiciones secas y, en muchos casos, con viento, las temperaturas elevadas contribuyeron a la propagación e intensificación de incendios forestales excepcionales. Estos episodios generaron carbono y contaminantes atmosféricos tóxicos.

El informe menciona este patrón en América del Norte y en partes de Europa, regiones que, de hecho, registraron sus mayores emisiones anuales totales por incendios forestales.

El organismo subraya que esas emisiones degradaron de forma notable la calidad del aire y que pudieron tener efectos perjudiciales para la salud humana, tanto a escala local como en áreas más amplias.

Océanos y regiones polares

En el océano, la temperatura global extrapolada de la superficie del mar fue de 20,73°C. Se trata de la tercera más alta tras los valores de 2024 y 2023.

En las zonas polares, la Antártida registró su temperatura anual más cálida medida hasta ahora, mientras que el Ártico marcó la segunda más cálida, según el documento.

El informe apunta también que, en febrero de 2025, la cobertura combinada de hielo marino de ambos polos cayó a su valor más bajo desde, al menos, el inicio de las observaciones por satélite a finales de la década de 1970.

En el Ártico, la extensión mensual del hielo marino fue la más baja registrada para esa época del año en enero, febrero, marzo y diciembre, y la segunda más baja en junio y octubre.

Además, la extensión mensual alcanzó su cuarto mínimo anual más bajo en febrero y su tercer máximo anual más bajo en septiembre.

Tres años por encima de 1,5°C

El ECMWF indica que las temperaturas globales de los últimos tres años (2023-2025) superaron en promedio en más de 1,5°C el nivel preindustrial. Se trata del primer periodo de tres años que rebasa ese umbral.

Según el organismo, el carácter excepcionalmente cálido de 2023, 2024 y 2025 se explica por la acumulación de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera y por los niveles inusualmente altos de temperatura en la superficie del mar.

Por un lado, se precisa que la acumulación de GEI se relaciona con emisiones continuadas y con una menor absorción de dióxido de carbono (CO2) por parte de los disipadores naturales.

Por otro, la temperatura de la superficie marina se vincula a un episodio de El Niño y a otros factores de variabilidad oceánica, que, según el informe, se vieron amplificados por el cambio climático.

El documento añade como elementos adicionales los cambios en las cantidades de aerosoles y de nubes bajas, así como variaciones en la circulación atmosférica.

Seguimiento de gases y aerosoles

Para la directora del Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus en el ECMWF, Laurence Rouil, los datos atmosféricos de 2025 ofrecen una imagen clara: la actividad humana continúa como el factor dominante detrás de las temperaturas excepcionales observadas.

También se destaca que los GEI atmosféricos han aumentado de forma constante durante los últimos diez años.

En este marco, el servicio continuará el seguimiento de los gases de efecto invernadero, los aerosoles y otros indicadores atmosféricos para apoyar la comprensión de los riesgos de mantener las emisiones y para facilitar respuestas eficaces, reforzando las sinergias entre las políticas de calidad del aire y las políticas climáticas.

El mensaje final del organismo es que la atmósfera está enviando una señal que requiere atención.