España bajará su déficit y cumplirá las reglas fiscales si se ajusta

El secretario de Estado de Hacienda, Jesús Gascón Catalán, y la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
El secretario de Estado de Hacienda, Jesús Gascón Catalán, y la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

El déficit público español habría dado un giro en 2025. El motivo: más impulso cíclico y menos ruido por factores excepcionales que pesaron a finales de 2024.

Pero el foco ya está en 2026 y 2027. Las reglas fiscales vuelven a apretar y, sin nuevas medidas de ajuste, el objetivo se complica.

Esto es lo que pone sobre la mesa BBVA Research en su último seguimiento fiscal. Datos clave, presiones de gasto y el reto inmediato: cuadrar las cuentas sin margen para la inacción.

  1. Previsiones de déficit para 2025-2027
  2. Reglas fiscales y nuevos ajustes
  3. Ingresos y gasto: claves del ajuste
  4. Deuda pública: senda descendente y riesgos

Previsiones de déficit para 2025-2027

BBVA Research avisa: cumplir las reglas fiscales llevaría el déficit público al 2,1% en 2026 y al 1,7% en 2027, siempre que se aprueben nuevas medidas de ajuste fiscal.

En paralelo, el servicio de estudios calcula que el déficit se habría recortado en ocho décimas durante 2025, hasta rondar el 2,4% del PIB.

El recorte de 2025 se explicaría por la recuperación cíclica de la recaudación, la normalización de los tipos impositivos y un menor peso de los elementos extraordinarios de finales de 2024.

Según el ‘Observatorio fiscal’ de enero, esos factores habrían compensado con creces la presión al alza del gasto en defensa, pensiones y intereses de la deuda.

Reglas fiscales y nuevos ajustes

Mirando a 2026, el informe señala que la fortaleza de la actividad económica ayudaría al ajuste fiscal, junto con el efecto de eliminar medidas energéticas y el agotamiento de las ayudas ligadas a la dana.

Todo ello ocurriría mientras suben las pensiones y crece el gasto en defensa. El equilibrio, por tanto, exige decisiones rápidas.

Además, BBVA Research estima que cumplir las reglas fiscales requerirá un esfuerzo extra de consolidación de dos décimas del PIB en 2026 y de cuatro décimas en 2027.

La advertencia es directa: para llegar a las cifras previstas, hará falta definir nuevas medidas de ajuste fiscal.

Ingresos y gasto: claves del ajuste

El escenario descrito apunta a una reducción gradual del déficit, impulsada sobre todo por la moderación del gasto.

BBVA Research recuerda que el final del Plan de Recuperación provocará una caída simultánea de ingresos y gasto. Ese cruce de efectos marcará el ritmo del ajuste.

En este marco, se prevé que los ingresos tributarios y las cotizaciones sociales suban en tres décimas del PIB al año en 2026 y 2027, apoyados por el dinamismo económico y cambios normativos, especialmente en cotizaciones sociales.

Ese avance permitiría compensar de forma parcial la pérdida de ingresos asociada al Plan de Recuperación.

Por el lado del gasto, se anticipa una senda más contenida: una reducción de dos décimas del PIB en 2026 y de cinco décimas en 2027.

De ese ajuste, dos décimas en 2026 y cuatro décimas en 2027 corresponderían a medidas todavía por concretar, necesarias para encajar en las reglas fiscales.

Las previsiones también sitúan el crecimiento medio del gasto primario (neto de medidas de ingresos) cerca del 3,5% entre 2025 y 2030, por encima de lo comprometido en el Plan fiscal y estructural, que contempla un 3% promedio.

Por eso, el análisis subraya que un cumplimiento estricto de la regla de gasto exigiría un ajuste adicional. Con ese ajuste, el saldo primario ajustado de ciclo se acercaría al equilibrio a finales de 2027; sin las medidas necesarias, ese saldo se elevaría hasta el -0,8% del PIB.

Deuda pública: senda descendente y riesgos

Senda descendente de la deuda

En deuda, BBVA Research espera que la ratio sobre PIB mantenga una tendencia a la baja y se sitúe en torno al 96,6% a finales de 2027.

A medio plazo, el cumplimiento de las reglas fiscales debería reforzar una reducción gradual de la deuda pública.

Eso sí, el informe avisa de un punto sensible: el escenario asume que se estrecha el diferencial entre crecimiento y coste de la deuda. Ese estrechamiento se considera un factor de vulnerabilidad para que la deuda siga bajando con continuidad.