La OCDE alerta: chicos inmigrantes y acomodados, más expuestos al bullying

Archivo - Varios niños en el colegio
Archivo - Varios niños en el colegio

Un estudio de la OCDE alerta de que el acoso escolar sigue afectando de forma desigual a distintos grupos de alumnado y que sus efectos pueden ser inmediatos y también prolongarse en el tiempo.

El informe señala que el riesgo de sufrir acoso es más alto en estudiantes con antecedentes migratorios y, dentro de ese perfil, en quienes pertenecen a entornos socioeconómicos favorecidos, con especial incidencia entre los chicos.

La investigación, titulada Acoso escolar: Prevalencia, impacto y respuestas en distintos países, utiliza un nuevo análisis de datos de encuestas recientes de PISA y otras fuentes internacionales como TIMSS, con el objetivo de identificar qué estudiantes están más expuestos, qué consecuencias se observan y qué respuestas se consideran más eficaces.

  1. Análisis de la OCDE y fuentes empleadas
  2. Evolución del acoso entre 2015 y 2022
  3. Grupos con mayor riesgo según PISA 2022
  4. Barrera para la educación inclusiva y la cohesión social
  5. Respuestas recomendadas y medidas en España
  6. Impactos a corto y largo plazo

Análisis de la OCDE y fuentes empleadas

En su informe más reciente, la OCDE revisa datos de encuestas PISA y los cruza con evidencias de otros estudios internacionales, como TIMSS. El propósito es delimitar qué perfiles presentan mayor exposición al acoso, qué efectos se aprecian en el alumnado, en los centros educativos y en la sociedad, y qué líneas de actuación muestran mejores resultados.

El documento destaca que existen diferencias marcadas entre grupos de estudiantes. En ese marco, se subraya un riesgo “particularmente elevado” en chicos de entornos socioeconómicos favorecidos que además tienen antecedentes migratorios.

Evolución del acoso entre 2015 y 2022

En la mayoría de los países examinados, la intensidad media del acoso aumentó entre 2015 y 2018, y posteriormente descendió entre 2018 y 2022. Según el informe, esta bajada podría estar relacionada con la pandemia de COVID-19.

De forma agregada, en los países de la OCDE la intensidad media del acoso se redujo un 0,92 % entre 2015 y 2022. Corea y Japón aparecen como excepciones destacadas, al registrar una disminución sostenida durante todo el periodo 2015-2022.

Dinamarca también se diferencia del patrón general: su índice de intensidad de acoso subió levemente entre 2018 y 2022 (+1,12 %), mientras que en el resto de países cayó en ese mismo tramo temporal.

Grupos con mayor riesgo según PISA 2022

El análisis de PISA 2022 indica que, en promedio en los países de la OCDE, el alumnado con antecedentes migratorios presenta más riesgo de sufrir acoso que sus compañeros nativos. Esta mayor exposición se observa de forma más acusada entre estudiantes socioeconómicamente favorecidos y, en particular, entre los chicos.

Como ejemplo, entre estudiantes desfavorecidos, los chicos con antecedentes migratorios puntúan un 11 % por encima de las chicas nativas en el índice de intensidad del acoso. En cambio, entre estudiantes favorecidos, los chicos con antecedentes migratorios puntúan un 64 % por encima de las chicas nativas.

Con estos datos, la OCDE concluye que los antecedentes migratorios se asocian a los mayores incrementos en el índice de intensidad del acoso, especialmente entre chicos de nivel socioeconómico favorecido.

Barrera para la educación inclusiva y la cohesión social

El informe advierte de que el acoso escolar, tanto presencial como en línea, “constituye una barrera para una educación inclusiva y de alta calidad, así como para la cohesión social”.

Además de su impacto directo en el alumnado afectado, el documento relaciona el acoso con un deterioro del entorno educativo, al debilitar la percepción de seguridad y el clima general del centro.

Respuestas recomendadas y medidas en España

Para frenar el bullying, la OCDE plantea implicaciones políticas orientadas a una estrategia “coherente” a nivel sistémico. Entre las líneas señaladas figuran el refuerzo de la capacidad del personal escolar, intervenciones en los centros que combinen prevención universal con apoyos focalizados, el seguimiento rutinario de la prevalencia y evaluaciones de impacto sólidas.

El documento también menciona la aprobación en España de la obligación de que los colegios implementen protocolos frente al acoso y el ciberacoso, además de designar un coordinador de protección y bienestar en cada centro. Sus funciones se centran principalmente en la prevención, la detección y la protección del alumnado que sufre violencia y acoso.

Impactos a corto y largo plazo

La OCDE subraya que el acoso escolar produce múltiples efectos negativos. A corto plazo, puede causar daños relevantes en la salud mental y el bienestar del alumnado afectado, y se asocia con frecuencia a menor asistencia a clase y a un descenso del rendimiento académico.

En el plano del centro educativo, estos perjuicios pueden extenderse al conjunto del alumnado, al erosionar la sensación de seguridad y el clima escolar, lo que a su vez se vincula con peores resultados académicos a nivel de centro.

A largo plazo, para una minoría expuesta a conductas graves y persistentes, el acoso puede derivar en aislamiento social, problemas de salud mental duraderos, mayor riesgo de abandono educativo y formativo y, finalmente, menores cualificaciones. Según la OCDE, estos efectos individuales podrían traducirse en costes sociales, por ejemplo mediante un aumento del gasto social y sanitario.