Uso correcto del idioma, principal preocupación del profesorado universitario bilingüe en Europa
Desde los primeros años del siglo XXI, la enseñanza bilingüe ha ganado gran relevancia en el ámbito educativo, extendiéndose también a la educación universitaria con un enfoque claro hacia la internacionalización. En un mundo cada vez más globalizado, el dominio de varios idiomas se posiciona como una competencia esencial para desenvolverse en entornos académicos internacionales, donde el inglés se consolida como la lengua franca en la ciencia y la educación superior.
Este panorama sirve como antecedente para la reciente revisión exploratoria realizada por el equipo compuesto por Víctor Pavón, Javier Ávila y Cynthia Pimentel, investigadores del Departamento de Filologías Inglesa y Alemana de la Universidad de Córdoba. Este análisis presenta un estado actualizado de la investigación europea sobre los programas bilingües en la universidad durante las últimas dos décadas.
El catedrático Víctor Pavón señala que "el interés principal era conocer, a nivel europeo, qué metodologías y prácticas pedagógicas se aplican en las aulas. Se buscaba comprobar científicamente qué necesita realmente el profesorado, qué estrategias implementan y cómo esto afecta a los resultados".
- Metodologías bilingües en Europa
- La diferencia entre EMI y CLIL
- Importancia del lenguaje académico en cursos bilingües
- CLIL4ALL, la alianza europea por la inclusión
Metodologías bilingües en Europa
Para esta investigación, se analizaron ocho bases de datos académicas con el objetivo de identificar 775 artículos científicos publicados en revistas indexadas que documentan la implantación de programas bilingües en universidades europeas. Tal como explica Javier Ávila, "empezamos con ocho bases de datos académicas para localizar 775 artículos científicos que describen la puesta en marcha de cursos bilingües en el contexto universitario europeo".
Este amplio análisis permitió detectar las estrategias pedagógicas más relevantes que se emplean en este tipo de educación. Los programas bilingües universitarios se basan en dos métodos principales: el EMI, que implica impartir las asignaturas en inglés como lengua vehicular, y el CLIL, que integra el aprendizaje simultáneo de contenidos y la lengua extranjera.
La diferencia entre EMI y CLIL
En el modelo EMI, únicamente se modifica el idioma de enseñanza al inglés, asumiendo que tanto docentes como estudiantes poseen la capacidad lingüística necesaria para seguir las materias, sean Historia, Biología o cualquiera otra. Por otro lado, la metodología CLIL proporciona un apoyo lingüístico adicional para facilitar la comprensión de conceptos complejos y garantizar que los alumnos cuenten con la preparación idiomática adecuada.
Aunque EMI es el método más extendido, CLIL destaca por ser más inclusivo y democrático, aunque también más complejo de implementar. Javier Ávila subraya que "usar EMI en contextos como el español, donde el alumnado normalmente no tiene suficiente competencia en inglés, excluye a estudiantes que no pueden seguir, que se frustran o abandonan las asignaturas".
Importancia del lenguaje académico en cursos bilingües
El estudio también revela que el dominio del lenguaje académico es la prioridad esencial. Sin una competencia fuerte en este tipo de lenguaje, el proceso de aprendizaje se limita considerablemente. A pesar de la introducción de técnicas novedosas como la gamificación, el aprendizaje invertido, el trabajo por proyectos o el uso de tecnologías digitales, la recomendación generalizada insiste en la importancia de emplear el idioma de forma precisa y eficaz en el aula.
Para Víctor Pavón, este es un aspecto clave: "Es una advertencia para quienes solo apuestan por el enfoque EMI, ya que el profesorado destaca claramente que primero hay que afianzar un uso correcto del lenguaje académico".
CLIL4ALL, la alianza europea por la inclusión
Este estudio se enmarca dentro del proyecto europeo CLIL4ALL, financiado por la Unión Europea. Su objetivo ha sido analizar cómo se desarrollan los programas bilingües en Europa y crear bases científicas para fomentar su mejora continua.
Cynthia Pimentel señala que "como resultado de esta revisión sistemática se tomaron decisiones informadas que dieron lugar a la puesta en marcha de cursos en los que participó alumnado de la UCO. Esa es la segunda fase del proyecto, en la que se consideran las experiencias y opiniones del alumnado para luego ajustar y mejorar la calidad de futuros cursos".