Doctora en Ciencias Físicas apunta el día en que dejaría de llover en España

España sigue mirando al cielo. Tras semanas marcadas por frentes uno detrás de otro, una meteoróloga pone fecha al posible giro que muchos esperan.

La protagonista es la meteoróloga Mar Gómez, licenciada en Ciencias Físicas (rama de Ciencias Atmosféricas), con máster en Ciencias (rama de Meteorología y Geofísica), doctora en Ciencias Físicas por la Universidad Complutense de Madrid y Premio a mejor creadora Ciencia 2024. Su mensaje apunta a un cambio, pero con matices.

La idea clave es clara: todavía queda tramo de lluvia por delante, aunque ya asoma una ventana en el calendario. Y ese detalle puede cambiar la conversación en plena racha de temporales.

  1. La fecha que marca el posible cambio
  2. La NAO, el indicador que puede dar tregua

La fecha que marca el posible cambio

Gómez parte de un diagnóstico que ya es casi de dominio público: "semanas de temporales, borrascas encadenadas, lluvias intensas y viento fuerte". La novedad es que, según explica, empiezan a aparecer señales en los escenarios meteorológicos.

En concreto, la experta asegura que "los modelos empiezan a señalar una posible fecha para el cambio de patrón: alrededor del 15 de febrero". Si ese movimiento se confirma, el mapa podría empezar a ordenarse de otra forma a partir de mediados de mes.

@margomezh 🌧️⏳ Ya tenemos fecha: a partir de este día podría dejar de llover Tras semanas de borrascas, frentes y cielos grises, los modelos empiezan a coincidir 👉 a mediados de febrero la lluvia irá perdiendo protagonismo. 💘 La tendencia apunta a que a partir de San Valentín el tiempo comience a estabilizarse poco a poco: ☀️ Subida progresiva de temperaturas 🌬️ Menos frentes atlánticos 🌤️ Más ratos de sol en muchas zonas Eso sí —como siempre en meteorología— es una tendencia y podría cambiar, pero ahora mismo el escenario más probable es el de un respiro tras tantas semanas de agua. #meteorologia #ciencia #curiosidades #cienciaentiktok #aprenderentiktok ♬ Epic Music(863502) - Draganov89

Hasta entonces, el mensaje no deja lugar a dudas: todavía quedan 10 días de lluvia. Las jornadas que restan hasta esa fecha se presentan, según el pronóstico, con un ambiente muy húmedo.

Por qué ha llovido tanto

La meteoróloga pone el foco en la configuración atmosférica reciente y lo resume así: "Hasta ahora, la atmósfera ha estado perfectamente configurada para que las borrascas crucen directamente hacia nuestro país. Una corriente de chorro muy ondulada y desplazas hacia el sur ha abierto una auténtica autopista de temporales desde el Atlántico hacia España. Por eso, hemos tenido lluvias persistentes, casi sin descanso".

Ese patrón, cuando se alarga en el tiempo, dispara la sensación de continuidad: precipitación recurrente, pausas cortas y nuevas entradas desde el Atlántico. El resultado es una sucesión de episodios que dejan poco margen para la estabilización.

La NAO, el indicador que puede dar tregua

El posible cambio no se explica solo por un día concreto. Detrás aparece un indicador muy seguido en meteorología: la NAO, capaz de inclinar la balanza hacia un carril u otro para las borrascas atlánticas.

Si la NAO cambia de fase, el recorrido de las bajas presiones puede modificarse. Y esa variación, en la práctica, abre la puerta a más estabilidad sobre España, aunque sin prometer un corte total de la lluvia.

La primera quincena de febrero sigue húmeda

Antes del giro, toca insistir en la advertencia. Gómez avisa de que "durante la primera quincena de febrero y especialmente también la próxima semana seguiremos con un tiempo más húmedo de lo normal". La primera mitad del mes, por tanto, apunta a continuidad del ambiente húmedo.

Aun así, el pronóstico deja una puerta abierta más adelante: la meteoróloga anticipa que "a partir de mediados de mes podría producirse un giro importante". La clave está en si los modelos consolidan ese escenario con el paso de los días.

En ese punto entra el concepto que centra la explicación: "Aquí entra en juego la llamada NAO, la oscilación del Atlántico Norte. Es un patrón atmosférico que mide la diferencia de presión entre el anticiclón de las Azores y las bajas presiones de Islandia y que en la práctica controla por dónde circula las borrascas en el Atlántico".

En otras palabras, funciona como un semáforo a gran escala. Según su fase, las rutas preferentes de las borrascas se desplazan y con ellas cambia el tipo de tiempo más probable en la Península.

Qué pasa si la NAO cambia

La meteoróloga detalla el mecanismo con una comparación directa: "cuando la NAO está en fase negativa como hemos tenido en estas semanas, las borrascas bajan de latitud y nos afectan de lleno, pero cuando pasa a fase positiva, como apuntan ahora algunos modelos, las borrascas tienden a desplazarse más al norte de Europa y las altas presiones ganan terreno sobre España".

La lectura práctica también queda cerrada en su explicación: "Traducido en un lenguaje sencillo: menos temporales seguidos y una tregua más duradera de la lluvia. No significa que desaparezcan por completo las precipitaciones, pero sí que podríamos salir de esta racha tan continua de tiempo adverso. Así que, si todo se cumple, la segunda mitad de febrero podría venir con un ambiente más estable".