Debate de las Elecciones andaluzas en RTVE

La izquierda acusa al PP de ser “el Vox sonriente” y Moreno presume de gestión

Los candidatos a las elecciones en Andalucía, en el debate de RTVE
Los candidatos a las elecciones en Andalucía, en el debate de RTVE

El debate organizado por RTVE tuvo lugar cuatro días después del inicio oficial de la campaña electoral en Andalucía, dejando clara la estrategia que seguirán los partidos hasta la cita con las urnas el próximo 17 de mayo. Mientras la izquierda ha enfocado sus ataques hacia el popular Juanma Moreno, describiéndole como el "Vox sonriente" para debilitar su imagen, el candidato del PP ha defendido con firmeza su gestión. Por su parte, Vox ha centrado su discurso en su denominado concepto de "prioridad nacional", buscando condicionar la posible mayoría absoluta del PP que algunos sondeos continúan pronosticando.

  1. Vox mantiene su postura de privilegiar a los andaluces y Moreno pide estabilidad
  2. El tema de la vivienda en la agenda del debate electoral
  3. Las diferencias sobre la financiación autonómica

Juanma Moreno, quien aspira a la reelección, tuvo que enfrentar numerosas críticas de sus oponentes: María Jesús Montero (PSOE), Antonio Maíllo (Por Andalucía) y José Ignacio García (Adelante Andalucía), haciendo especial hincapié en la gestión sanitaria, principalmente en relación con la crisis generada por las irregularidades en los cribados del cáncer de mama, tema que dominó el debate.

Montero acusó directamente al candidato popular por esta crisis. "La crisis de los cribados del cáncer de mama no se tapa con una campaña de imagen. No es un error, es el colapso del sistema sanitario", dijo. Añadió además que "no tiene ninguna sensibilidad con estas mujeres. Es la negligencia más grave que ha habido en un sistema sanitario en España". También resaltó que "las elecciones van de si la salud es un derecho o dan carta blanca al copago y a la privatización".

En respuesta, Moreno defendió la labor realizada y criticó las acusaciones cuestionando que "se han dicho muchas mentiras en sanidad y han debilitado la imagen de nuestros profesionales". En esta línea, prometió que en caso de ser reelegido impulsará una ley de garantías sanitarias que impida recortes presupuestarios y fomente la contratación progresiva de sanitarios cada año. Asimismo, responsabilizó a María Jesús Montero, recordando que durante su etapa como consejera en gobiernos del PSOE "se recortaron 1.500 millones de euros en sanidad".

Antonio Maíllo demandó transparencia al actual presidente andaluz, solicitando cifras oficiales sobre las mujeres afectadas por los errores en las revisiones de cáncer de mama. "Andalucía tiene que ir el 17 de mayo a votar sabiendo la verdad", instó el candidato de Por Andalucía. Igualmente, José Ignacio García denunció la falta de información cinco meses después del escándalo: "227 días, ¿sabe lo que es? El tiempo que ha pasado desde que se conoció el escándalo de los cribados de cáncer y todavía no sabemos nada, ni cuántas mujeres han muerto. No han dicho nada y no sabemos qué van a hacer para que no vuelva a ocurrir".

Manuel Gavira, por Vox, se sumó a la crítica hacia Moreno por la gestión sanitaria. "Por no meterse en un lío ha metido en un problema a todas las mujeres del cáncer de mama", afirmó, y reiteró la defensa de la "prioridad nacional" para el acceso a la sanidad y a ayudas sociales.

La crisis vinculada a los cribados marcó buena parte del debate y fue reflejada también en símbolos. La socialista María Jesús Montero llevaba una pulsera de AMAMA Huelva, recibida en un acto en Gibraleón; Antonio Maíllo mostró un pin con el logotipo de la misma asociación en su solapa; y José Ignacio García vistió una camiseta que señalaba "2317 mujeres afectadas por los cribados de cáncer de mama", mostrando además la silueta de Andalucía.

Vox mantiene su postura de privilegiar a los andaluces y Moreno pide estabilidad

Juanma Moreno, principal candidato y favorito para mantenerse en la presidencia de la Junta de Andalucía, evitó pronunciarse claramente sobre la polémica fórmula de "prioridad nacional" que Vox ha incluido en su discurso y pretende imponer para llegar a pactos de Gobierno. Manuel Gavira, en cambio, mencionó frecuentemente esta propuesta, exponiendo que su objetivo es que "los andaluces sean los primeros en vivienda y en las ayudas sociales". Esto es parte de su estrategia para condicionar cualquier acuerdo postelectoral con el Partido Popular.

Al respecto, Moreno insistió en que el próximo 17 de mayo "no debe de haber lío" en la gobernabilidad andaluza y defendió la necesidad de que la región mantenga "cuatro años más de estabilidad". Su intención clara es seguir gobernando con mayoría absoluta si los resultados electorales le favorecen. Durante el debate, el líder popular puntualizó este mensaje llevando consigo numerosos documentos, tanto sobre el atril como a sus pies, mostrando preparación y disponibilidad para argumentar.

Antonio Maíllo criticó la contradicción de Vox al pelearse con el PP en campaña pero mantener la intención de pacto posterior. "Mucho teatrillo, pero van a pactar con ellos", afirmó el candidato de Por Andalucía, a la vez que tachó a Moreno Bonilla de ser "sonriente, pero Vox". Por su parte, María Jesús Montero lamentó que el Partido Popular haya aplicado en la práctica "las mismas políticas" que la ultraderecha, señalando que "ha seguido a pies juntillas la política de Vox".

El tema de la vivienda en la agenda del debate electoral

La problemática sobre vivienda fue otro de los asuntos destacados en el debate, con Juanma Moreno defendiendo las medidas adoptadas durante sus dos legislaturas al frente de la Junta. Entre sus logros mencionó ayudas para facilitar la entrada a la compra de una vivienda, además de manifestar su compromiso para combatir la ocupación ilegal: "Hay que ir contra la ocupación y hay que dar seguridad".

Las formaciones de izquierda unieron fuerzas para criticar la gestión de Moreno Bonilla en este ámbito. María Jesús Montero afirmó que "en materia de vivienda no ha hecho nada. Ha inventado la vivienda protegida especulativa, con vivienda protegida a 350.000 euros".

El presidente andaluz respondió señalando a Montero por la crisis del mercado inmobiliario, recordando su paso por el Gobierno central: "Cuando entró la señora Montero en el Gobierno de Sánchez el problema de la vivienda era el problema número 13 de los españoles. Hoy es el número uno", apuntó.

Antonio Maíllo, por Por Andalucía, calificó la situación de “emergencia” y propuso "intervenir el mercado", incluyendo limitaciones en los precios del alquiler. José Ignacio García, de Adelante Andalucía, denunció la influencia de fondos buitre en el sector y apuntó que "el mayor casero de Andalucía se llama la Caixa".

García criticó directamente a Manuel Gavira, de Vox, quien reafirmó su idea de la "prioridad nacional" y defendió la construcción de más viviendas como solución a la crisis. "Los fondos extranjeros sí le gustan, ¿no? Su prioridad nacional es un engaño. Aparte de mentirosos son malas personas", sentenció el candidato de Adelante Andalucía.

Las diferencias sobre la financiación autonómica

La financiación autonómica fue otro tema candente que, incluso, evidenció discrepancias dentro del bloque de izquierdas. Juanma Moreno criticó duramente el modelo que María Jesús Montero, en su etapa como ministra de Hacienda, pactó con los partidos independentistas catalanes. "Se ha privilegiado a Cataluña y al País Vasco, en detrimento de Andalucía. Y eso lo sabe todo el mundo", afirmó el candidato popular.

Montero contestó que esta afirmación es falsa y defendió que "los andaluces tienen la financiación más alta de todas las comunidades autónomas". Además, señaló que "Pidió 4.000 millones más y hemos ofrecido 5.700. ¿Por qué dice que no a favorecer los servicios públicos de Andalucía?".

Desde Adelante Andalucía también se mostró insatisfacción con el sistema de financiación vigente. José Ignacio García expresó: "Tenemos claro que es insuficiente". Además, criticó la ordinalidad, señalando: "Hay que rechazar la ordinalidad, eso es de derechas lo diga Ayuso, Junqueras o quién sea. Se puede ser de izquierdas y defender el modelo de financiación. No vamos a apoyar un modelo que no cuente con Andalucía".