miércoles. 10.08.2022

El truco para tener las bebidas frías: mezclar hielo y sal

Es el truco más usado en playas y zonas al aire libre para enfriarlas sin necesidad de meterlas en un congelador

<p> Nevera de playa llena de bebidas frías </p>
<p> Nevera de playa llena de bebidas frías </p>

Antes las altas temperaturas de las últimas semanas, no hay nada que apetezca más que bebidas frías para aguantar con el calor en estos días de verano. Desafortunadamente, las altas temperaturas no discriminan ni respetan la temperatura óptima de los productos que vamos a consumir: el calor nos afecta a todos y a todo por igual, y puede terminar con ese efecto refrescante que tantas horas ha costado lograr en cuestión de minutos.

Es muy frecuente querer beber algo al aire libre y, para ello, buscamos la forma de mantener frías estas bebidas, muchas sin conseguir el resultado que esperamos. Pues bien, existen pequeños trucos que nos pueden ayudar a enfriar cualquier cosa rápidamente y, aunque el resultado no se podrá comparar con el efecto de un congelador, el resultado será bastante aceptable.

El mejor truco para enfriar la bebida

Consiste en usar hielo, agua y sal. Simplemente hay que mezclar estos ingredientes en un recipiente y posteriormente se añaden las latas o botellas (en su justa medida para que el enfriado sea más rápido). Es el truco más usado en playas, acampadas, campings... Sencillo, barato y muy eficaz. Será mucho mejor si utilizas una nevera portátil o cualquier recipiente que mantenga la temperatura alcanzada durante más tiempo. Y, lógicamente, deberás proteger las bebidas del sol.

También, hay quienes aprovechan el agua fría del mar para mantener frías sus bebidas; aunque el efecto no sea el mismo, ni se alcance una temperatura lo suficientemente baja. Para hacer este truco, hay que introducir las latas o botellas en una bolsa o similar (asegúrate de que tenga fuerza suficiente) y busca alguna forma de anclarla para que no se la lleve la corriente (por ejemplo, atarla a una superficie estable, como una roca). También puedes buscar algún rincón protegido de las corrientes marinas para hacerlo. Pero, sobre todo, no dejes residuos en la playa.

Trucos para acelerar el proceso de enfriado

Es el caso del truco del papel mojado: moja papel de cocina o similar con agua, envuelve el envase de la bebida e introdúcelo en el congelador. Tus latas o botellas se enfriarán más rápido de este modo. Si, además, añades sal al papel mojado, el proceso se acelerará.

También basta simplemente con usar el congelador a tiempo. Introducir tus bebidas durante un rato te permitirá enfriarlas más rápidamente que en el frigorífico, aunque tendrás que tener cuidado y controlar el tiempo para evitar que botellines o similares puedan estallar. Este método funciona más rápido con botellines que con latas.

Enfriar el vino

La situación se complica un poco porque la clave es alcanzar la temperatura óptima y no estropear sus propiedades por un mal enfriado. Los expertos aseguran que un espumoso (cava, champán...) debe consumirse a alrededor de 7ºC.

En cuanto a los blancos dulces, la temperatura óptima sube un poco, hasta los 8ºC. Los vinos blancos jóvenes pueden beberse a 10ºC y, si han estado en barrica, mejor tomarlos a 12ºC.

Los tintos se beben a temperaturas más elevadas: el vino tinto joven se consume a alrededor de 9ºC, mientras que los crianza se saborean mejor a 15ºC. Los reserva y gran reserva, mejor a 17ºC.

En general, se desaconseja meter una botella de vino en el congeladorya que los cambios bruscos de temperatura pueden afectar a las propiedades del producto. Otro método de enfriado para estas bebidas sería el de añadir hielo al vino: es la forma más rápida y sencilla de destrozarlo. Por último, si quieres mantener el vino frío una vez abierto, lo mejor es usar un recipiente enfriador o una funda enfriadora.

Por último, también existen materiales que conservan mejor la temperatura. Por ejemplo, el cobre. De ahí que en coctelería se utilicen distintos vasos y copas creados a partir de este metal. El barro también conserva muy bien la temperatura (es un recipiente ideal para una cerveza bien fría), y un truco sobradamente conocido para ayudar a mantener el frío de la bebida es introducir en el congelador el recipiente (por ejemplo, la clásica jarra de cerveza).