Expertos en economía piden regulación de IA que fomente responsabilidad sin frenar innovación

El Government Affairs and Public Policy Manager at Google Spain, Josetxo Soria, del ministerio para la Transformación Digital, María Jesús García Martín, el Head of Mobile Business Iberia de Samsung David Alonso, y el periodista de EP Sergio Alonso
El Government Affairs and Public Policy Manager at Google Spain, Josetxo Soria, del ministerio para la Transformación Digital, María Jesús García Martín, el Head of Mobile Business Iberia de Samsung David Alonso, y el periodista de EP Sergio Alonso
  1. La importancia de una regulación responsable en IA
  2. Formación y cultura crítica ante los retos de la IA
  3. Impacto económico y social de la inteligencia artificial

La importancia de una regulación responsable en IA

La inteligencia artificial (IA) demanda una regulación que fomente su uso responsable, con énfasis en la protección de los derechos fundamentales, sin que esto impida el progreso tecnológico. Así lo han coincidido expertos tanto de la Administración Pública como del sector privado, quienes también resaltaron los desafíos y posibilidades que trae la adopción de esta tecnología.

Ya no se trata de una tecnología del futuro, sino de una herramienta presente que está transformando la economía, la sociedad y la vida cotidiana. Este avance ha abierto un debate sobre cómo regular la IA y sobre la importancia de la soberanía tecnológica.

Este fue el tema central en la mesa redonda titulada 'Sostenibilidad, seguridad y gobernanza en un mundo dominado por la IA', parte de la II Jornada Tecnológica de Europa Press, donde expertos de ambos sectores compartieron sus perspectivas.

María Jesús Martín, directora de Gobernanza y Planificación de IA del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, afirmó que el problema no es la tecnología, sino el uso que se le da. Destacó el desarrollo del Reglamento de IA de la Unión Europea, que regula y prohíbe ciertos usos de esta tecnología.

Martín enfatizó que en España y Europa no es necesario elegir entre innovación y derechos fundamentales, pues ambos deben avanzar juntos. Esta visión fue respaldada por Josetxo Soria, responsable de relaciones institucionales y políticas públicas de Google, quien añadió que la normativa debe ser útil y operativa para las empresas y el desarrollo tecnológico.

David Alonso, vicepresidente y director de negocio de Mobile Experience en Samsung España, destacó que en la UE se pone a la persona en el centro de la regulación para protegerla, a diferencia de otros modelos como el estadounidense, que promueve una moratoria regulatoria, o el chino, más estatalmente controlado.

Formación y cultura crítica ante los retos de la IA

El uso adecuado de la inteligencia artificial requiere una colaboración entre instituciones, ciudadanos y plataformas tecnológicas, ante la rápida evolución de esta tecnología. Según María Jesús Martín, es fundamental desarrollar una cultura crítica que permita detectar contenidos inapropiados como los 'deepfakes' y aplicar trazabilidad con marcas de agua que faciliten su identificación, herramientas ya usadas por Google como Synth ID y Likeness ID.

La formación es un objetivo prioritario dada la integración creciente de la IA en la vida diaria. Los expertos resaltaron la necesidad de colaboración público-privada para capacitar a ciudadanos y empresas, con especial atención a la seguridad de la información.

David Alonso mencionó la plataforma de seguridad Knox, presente en dispositivos Samsung, que protege frente a amenazas avanzadas y otorga al usuario el control sobre cómo y dónde se gestionan sus datos, combinando nube y dispositivos.

Un estudio de Samsung refleja que el 93 % de los usuarios están preocupados por la seguridad y privacidad, y el 69 % solicita formación en estos temas. Por otro lado, se reconoce la necesidad de cerrar la brecha en capacitación laboral que afecta a empresas y trabajadores, ante un cambio estructural que exige reflexión colectiva sobre empleo y formación futura, subrayó Josetxo Soria.

Google colabora con el Banco Santander y varias universidades públicas, entre ellas las de Sevilla, Zaragoza y Salamanca, para ampliar la formación a la mayor cantidad posible de personas. Soria destacó que inicialmente las grandes empresas usaban inteligencia artificial en un 40 % de sus procesos, mientras que las pymes sólo alcanzaban el 8 %.

David Alonso apuntó que la IA debe ser un instrumento para reducir, no aumentar, las brechas sociales. Samsung impulsa programas como 'Samsung Innovaction Campus' y 'Desarrolladoras' para fomentar la inclusión de la mujer en áreas STEM.

Desde la Dirección General de Inteligencia Artificial, el Gobierno ha lanzado iniciativas para formar, mentorizar y conectar empresas, junto con retos tecnológicos en los que la ciudadanía contribuye a alinear los modelos de IA con valores culturales, éticos y lingüísticos, añadió María Jesús Martín.

Impacto económico y social de la inteligencia artificial

La mesa redonda también abordó las oportunidades que representa la inteligencia artificial para el progreso social y económico. Según Google, una adopción masiva de IA en España podría generar entre 8.000 y 12.000 millones de euros en la próxima década, un incremento aproximado del 8 % del producto interior bruto.

El impacto social es igualmente relevante. En Samsung, la tecnología debe mejorar la vida de las personas. Bajo el programa 'Tecnología con propósito', han desarrollado proyectos como la app The Mind Guardian, que usa la IA para aumentar la conciencia sobre salud cerebral y reducir en un 40 % la aparición de Alzheimer.

Google destacó proyectos como AlphaFold, que ha revolucionado el estudio de proteínas y se emplea en España para investigar enfermedades, por ejemplo, en el CSIC para estudiar la enfermedad del sueño y en el Hospital Niño Jesús para ayudar a niños con parálisis cerebral mediante escenarios digitales que facilitan su recuperación.

Para finalizar, María Jesús Martín subrayó la importancia de la soberanía tecnológica para evitar la dependencia de proveedores externos y lograr una adopción rápida, eficiente y ágil de la IA, siempre respetando los derechos fundamentales y democratizando su uso para que no limite el desarrollo empresarial.