Creatina: definición, usos y consejos para su consumo adecuado y responsable

·       Los expertos recuerdan que la dosis, la constancia y la supervisión profesional marcan la diferencia entre un uso razonable y uno poco seguro
Cazo con creatina. ARCHIVO
Cazo con creatina. ARCHIVO

La creatina es un compuesto que el cuerpo genera de forma natural y que también se obtiene mediante la alimentación, principalmente a través de productos de origen animal. Esta sustancia se guarda en los músculos y juega un papel clave en la generación rápida de energía durante actividades cortas e intensas. Por este motivo, se ha consolidado como uno de los suplementos más populares hoy en día.

De acuerdo con Global Market Insights, el mercado mundial de suplementos de creatina alcanzó un volumen de 438 millones de euros en 2024, con una proyección de crecimiento anual promedio superior al 12,6 % entre 2025 y 2034. Este crecimiento está impulsado, en parte, por la influencia de las redes sociales y por el auge de entrenamientos cada vez más demandantes, lo que ha llevado a muchas personas a considerar su uso sin tener plena claridad acerca de qué es exactamente, qué beneficios ofrece o en qué situaciones se aconseja precaución.

Isabel Sánchez, nutricionista de Blua de Sanitas, aclara que "es importante entender la creatina como una herramienta concreta, no como un atajo. Aunque es útil para sostener el rendimiento en series repetidas de alta intensidad como fuerza, sprints o entrenamientos interválicos, no sustituye ni a una alimentación equilibrada ni a un plan de ejercicio bien diseñado".

  1. Uso y dosificación de la creatina
  2. Beneficios además del entrenamiento
  3. Recomendaciones para un consumo responsable

Uso y dosificación de la creatina

La forma más habitual de creatina es el monohidrato, y la dosis común se basa en una ingesta diaria estable, normalmente en adultos sanos entre 3 y 5 gramos al día como mantenimiento. No obstante, esta elección depende de factores como el estado de salud, la alimentación individual y los objetivos específicos, siempre bajo la supervisión de un profesional.

Respecto a los efectos, no se perciben de manera inmediata. La carga progresiva se logra tomando creatina de forma continuada durante semanas, aunque existe la opción de utilizar una fase de carga para acelerar este proceso. En cualquier caso, lo fundamental es mantener la constancia, integrando la toma dentro de la rutina diaria, sin obsesionarse por el momento exacto del día.

Beneficios además del entrenamiento

Aunque está muy ligada al ámbito deportivo, la creatina puede resultar útil en otros perfiles adicionales. Por ejemplo, se considera beneficiosa para personas mayores que realizan entrenamiento de fuerza o para quienes siguen dietas bajas en creatina, como las vegetarianas. Estudios recientes sugieren que también puede tener efectos positivos en la memoria y reducir la fatiga mental, favoreciendo la función cognitiva.

Asimismo, su aplicación es valorada durante procesos de rehabilitación muscular tras lesiones y para mantener la masa muscular en fases como la menopausia o el ciclo menstrual. Miriam Piqueras, directora médica de Sanitas Mayores, advierte que "en la población mayor la creatina suele tolerarse bien, pero se debe ser precavido, principalmente si existen antecedentes renales o se toman determinados fármacos como metformina, antiinflamatorios no esteroideos o diuréticos".

Recomendaciones para un consumo responsable

Entre los posibles efectos secundarios se encuentran molestias digestivas y variaciones en el peso a causa de la retención de líquidos en los músculos. Se recomienda especial prudencia en etapas de embarazo, lactancia o para menores. Los expertos de Sanitas destacan algunas pautas clave para un uso seguro:

No hace falta "ciclarla": no es necesario hacer descansos programados, lo esencial es que el consumo tenga un objetivo concreto y su duración sea coherente con el plan de entrenamiento o de salud.

El formato importa más de lo que parece: conviene optar por productos que solo contengan creatina, sin mezclas propietarias, revisando bien las etiquetas y comprando en tiendas confiables.

La toma puede ajustarse para mejorar la tolerancia: si surgen molestias como pesadez o malestar, se recomienda combinar la creatina con alimentos, asegurarse de que se disuelva bien y evitar tomarla en seco. Si los síntomas persisten, lo mejor es suspender su uso.

Cuidado con el contexto de otros estimulantes: la combinación con preentrenos o suplementos con cafeína puede incrementar las molestias gástricas o la sensación de nerviosismo. Ante eso, conviene simplificar la pauta y reducir el número de suplementos que se toman simultáneamente.

Para finalizar, Isabel Sánchez subraya que "una revisión breve con un profesional ya sea de manera presencial o a través de videoconsulta, permite ajustar la pauta a cada caso, descartar contraindicaciones y, si procede, integrarla sin interferir con la alimentación ni con el entrenamiento".