La UE limita la importación de acero sin aranceles y aplica un gravamen del 50%

Archivo - Bandera de la UE
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  1. Protección del acero en Europa
  2. Nuevas medidas para controlar las importaciones
  3. Fortalecimiento de la trazabilidad y revisión constante

Protección del acero en Europa

El Consejo y el Parlamento Europeo han alcanzado un acuerdo clave para fortalecer la defensa del sector del acero ante la amenaza de la sobreproducción mundial. Esta medida consiste en reducir en un 47% el volumen de acero que puede ingresar al mercado comunitario sin pagar aranceles, así como aumentar el gravamen hasta un 50% para las importaciones que excedan este límite.

Este nuevo acuerdo, pendiente de aprobación formal por parte de ambas instituciones, busca sustituir las salvaguardas vigentes desde 2018, que expirarán próximamente. El principal objetivo es proteger la industria europea del acero frente a la presión que representa el exceso de oferta global.

Nuevas medidas para controlar las importaciones

El sistema establecido fija un tope de 18,3 millones de toneladas anuales para las importaciones de acero libres de arancel. Cualquier volumen que supere este máximo estará sujeto a un impuesto del 50%, el doble del arancel actual del 25%. Esta estrategia permitirá hacer frente al desequilibrio generado por la producción mundial, que se estima podría llegar a 721 millones de toneladas para 2027, cifra que multiplica por cinco el consumo europeo anual.

Fortalecimiento de la trazabilidad y revisión constante

Otra novedad importante es la implementación de requisitos más estrictos para garantizar la trazabilidad del acero importado, identificando su país de origen y considerando este dato al momento de asignar las cuotas. Además, el acuerdo prevé un mecanismo ágil para la revisión de la norma, con evaluaciones cada seis meses para ampliar o ajustar el alcance de los productos afectados según la evolución del mercado.

Este marco normativo también cumple con las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y ofrece flexibilidad a las empresas, permitiendo, por ejemplo, que puedan transferir cuotas no utilizadas entre trimestres durante el primer año. La importancia de este sector para la economía europea, junto con su peso en áreas estratégicas como la defensa y la transición energética, ha sido subrayada por el Parlamento, el Consejo y la Comisión, quienes enfatizan la necesidad de garantizar su sostenibilidad a largo plazo y proteger a los cientos de miles de empleos que genera.