Sánchez pide imparcialidad judicial en el caso de su esposa

Pedro Sánchez en su visita a China
Pedro Sánchez en su visita a China

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, manifestó este martes su confianza en la justicia tras el procesamiento de su esposa, Begoña Gómez, quien enfrenta cuatro imputaciones dentro de la investigación dirigida por el juez Juan Carlos Peinado. Sánchez afirmó en Pekín, en una rueda de prensa posterior a su encuentro con el presidente chino, Xi Jinping, que "lo que le pido a la justicia es que haga justicia, como estoy convencido de que el tiempo va a poner todo y a todos en su sitio, no tengo que decir nada más".

La reacción de Sánchez llegó después de que el juez Peinado decidiera cerrar la fase de instrucción y ordenar juicio con jurado popular contra Begoña Gómez, quien también se encuentra en China coincidiendo con este viaje, junto con su asesora en Moncloa, Cristina Álvarez, y el empresario Juan Carlos Barrabés.

  1. Israel y la supuesta vulneración del derecho internacional
  2. Nivel histórico en las relaciones políticas con China
  3. Comercio y demandas en conflictos regionales

A pesar de las insistentes preguntas de la prensa sobre el caso, Sánchez se limitó a reiterar sus primeras declaraciones y evitó profundizar en el procesamiento de su esposa por delitos relacionados con tráfico de influencias, malversación, corrupción en los negocios y apropiación indebida, supuestamente vinculados a irregularidades en adjudicaciones públicas al grupo empresarial de Barrabés, el máster que Gómez codirigía en la Universidad Complutense y el software de la cátedra.

En relación con otro asunto relevante ocurrido este martes, la aprobación por parte del Consejo de Ministros de la regularización extraordinaria de migrantes acordada con Podemos, Sánchez dirigió a la ciudadanía una carta publicada en la red social X. En ella afirmó que esta medida ha conseguido "algo insólito en tiempos de polarización", que es la "capacidad de unir". Además, destacó el respaldo recibido por parte de la Iglesia, sindicatos, empresarios y sociedad civil para "mejorar la vida de sus vecinos".

La regularización extraordinaria fue calificada por Sánchez como un "acto de normalización" que reconoce "la realidad de casi medio millón de personas que ya forman parte de nuestra vida cotidiana", al tiempo que constituye "un acto de justicia con nuestra propia historia".

Israel y la supuesta vulneración del derecho internacional

El presidente del Ejecutivo denunció lo que calificó como un "intento de debilitar, socavar, confrontar y fragmentar el proyecto europeo", señalando que esta situación no será permitida. Además, acusó a Israel de "violar la legalidad internacional" en el contexto del conflicto en Oriente Medio.

Ante este escenario, el Gobierno opta por centrar sus esfuerzos en reformar el orden internacional que ha garantizado la paz durante décadas y busca hacerlo más "inclusivo, representativo y democrático". Sánchez enfatizó, así, la aspiración a construir un "orden internacional renovado que beneficiaría al mundo entero".

El presidente instó a promover una paz "justa y duradera", así como a implicarse en la generación de un "nuevo orden global que traiga la paz al mundo", especialmente en regiones próximas a la Unión Europea donde persisten conflictos prolongados y violentos.

Después de su encuentro con Xi Jinping en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, Sánchez alertó que el "orden internacional que predominó en la segunda mitad del siglo XX" está siendo "desgraciadamente socavado y debilitado por actores no menores del orden internacional".

Nivel histórico en las relaciones políticas con China

El viaje oficial sirvió para confirmar que las relaciones bilaterales entre España y China están en un momento de gran fortaleza. Según Sánchez, la "interlocución política" entre ambos países se sitúa "al mayor nivel de los últimos 53 años".

Recordó hitos importantes como la creación en 2005 de la Asociación Estratégica Integral y la firma en 2025 del Plan de Acción Trienal. En esta visita, afirmó Sánchez, se ha avanzado estableciendo un diálogo estratégico, mecanismo que Pekín utiliza con sus socios de mayor cercanía, y que contribuye a "reforzar el vínculo" con España, según sus palabras publicadas en la red social X.

El presidente destacó además los 19 acuerdos previstos para firmar esa misma tarde, los cuales reflejan la importancia que China otorga a su relación con España y la solidez de esta cooperación bilateral.

Comercio y demandas en conflictos regionales

En las horas iniciales de su estancia en China, Sánchez solicitó a Pekín una mayor implicación para lograr el fin de la guerra en Irán respetando el derecho internacional. Manifestó que "sé que China es plenamente consciente y está haciendo mucho y lo celebro, pero creo que puede hacer más, exigiendo como está haciendo que el derecho internacional se cumpla y cesen los conflictos en el Líbano, en Irán, en Gaza, en Cisjordania y en Ucrania", en un discurso pronunciado en la Universidad de Tsinghua.

El presidente también comentó sobre el desbalance comercial entre España y China, considerando que resulta "insostenible para nuestras sociedades en el medio y largo plazo". Por ello, instó a que "China se abra para que Europa no tenga que cerrarse", en un contexto donde el déficit comercial bilateral superó los 42.000 millones de euros en 2025.

Durante su estancia, Sánchez visitó la sede de la empresa tecnológica Xiaomi acompañado por Begoña Gómez, resaltando el entorno industrial y logístico competitivo que España ofrece para proyectos tecnológicos de alto nivel en colaboración con compañías chinas.