España ve limitado su margen en Iberoamérica por Trump y giro conservador
España y la Unión Europea afrontan en 2026 un escenario más exigente en Iberoamérica. El margen para influir se estrecha, mientras aumentan las tensiones geopolíticas y se reordenan las alianzas regionales.
El Real Instituto Elcano sitúa este contexto en su informe España en el mundo 2026: perspectivas y desafíos. El documento describe un entorno marcado por el mayor protagonismo de Estados Unidos y por un corrimiento político hacia posiciones conservadoras en varios países.
En este marco, el informe plantea que aún existe espacio para una acción útil de España y la UE, siempre que se priorice una estrategia institucional, pragmática y orientada a resultados, con hitos concretos en el calendario de este año.
- Panorama en Iberoamérica y margen limitado
- Bloques de líderes ante Trump
- Pragmatismo por encima de la afinidad
- Madrid y la Cumbre Iberoamericana
- UE-Mercosur y Global Gateway
Panorama en Iberoamérica y margen limitado
Según Elcano, España, al igual que la UE, se mueve con un margen de maniobra reducido en Iberoamérica. El informe vincula esta limitación a dos dinámicas simultáneas: el renovado interés de la Administración de Donald Trump por la región y un desplazamiento político hacia la derecha que podría reafirmarse con las elecciones previstas este año.
El documento sostiene que Estados Unidos ha intensificado su proyección de poder en América Latina mediante una estrategia más asertiva, basada en una combinación de presión económica, alineamiento ideológico y capacidad coercitiva. Esto se reflejaría en apoyos explícitos a gobiernos afines y en una confrontación abierta con los considerados hostiles.
El informe destaca como expresión máxima de esa dinámica la intervención unilateral del 3 de enero en Venezuela, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro. En paralelo, se indica que el mayor alineamiento regional con Washington acota el espacio de acción de España y la UE, mientras China afianza su papel como socio económico clave.
Pese a ello, Elcano recomienda evitar una postura meramente reactiva. En su lugar, defiende un enfoque pragmático e institucional, acompañado de políticas propositivas en ámbitos de interés para América Latina como la seguridad ciudadana, la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico, la cohesión social y la transición verde.
Bloques de líderes ante Trump
Durante la presentación del informe, el investigador Carlos Malamud explicó que los dirigentes latinoamericanos se agrupan, con matices, en dos grandes bloques según su postura ante Trump y lo que representa.
En el grupo de los entusiastas figura el presidente argentino Javier Milei como referente, junto al ecuatoriano Daniel Noboa, el paraguayo Santiago Peña y el nuevo presidente hondureño Nasry Asfura. A ese bloque se sumará en marzo el chileno José Antonio Kast.
En este apartado, Malamud señaló que Milei intenta articular un grupo regional contra lo que califica como “el cáncer del socialismo”. Sin embargo, se anticipa un recorrido limitado, en línea con experiencias previas como Unasur y Prosur, al considerar que la ideología tiende a contaminar los procesos de integración regional.
El análisis incorpora, además, a un segmento de entusiastas “tibios”, donde se ubican el presidente panameño José Raúl Mulino y el dominicano Luis Abinader.
Frente a ellos, se identifica un bloque de “contrarios leves”, con el brasileño Luiz Inazio Lula da Silva, el colombiano Gustavo Petro y la mexicana Claudia Sheinbaum. Por último, el informe alude a los “entusiastas contrarios”, con los mandatarios de Cuba y Nicaragua, Miguel Díaz-Canel y Daniel Ortega, ambos bajo la atención de Trump y con el temor de que pudieran correr una suerte similar a la de Maduro en los próximos meses, especialmente en el caso del primero.
Pragmatismo por encima de la afinidad
Elcano vincula este escenario a un año electoral relevante en la región, con comicios presidenciales en Costa Rica (1 de febrero), Perú (12 de abril), Colombia (31 de mayo) y Brasil (4 de octubre). El informe advierte que el giro conservador observado en los últimos años podría prolongarse.
Ante esa posibilidad, el ‘think-tank’ sostiene que el Gobierno español debe anteponer el pragmatismo y la visión de Estado a las afinidades ideológicas. El objetivo sería preservar intereses estratégicos y mantener canales estables, incluso con ejecutivos políticamente distantes.
El documento subraya que este criterio resultará especialmente relevante con el chileno José Antonio Kast, descrito como cercano al Gobierno italiano de Giorgia Meloni y en sintonía con Vox, para evitar reproducir una confrontación estéril como la que se abrió con Milei. Al mismo tiempo, se considera que el sucesor de Gabriel Boric tendrá previsiblemente un perfil más institucional, lo que facilitaría la gestión de desacuerdos.
En términos generales, Elcano propone que España priorice en América Latina sus intereses geopolíticos y económicos —y, por extensión, los de la UE—, reforzando tanto su poder blando como su poder duro. En un clima de fuerte polarización política, se recomienda a España y a la UE adoptar un perfil más institucional y sostener un “mínimo común denominador” en las relaciones bilaterales, con independencia de quién gane las elecciones en cada país.
Madrid y la Cumbre Iberoamericana
El informe identifica dos hitos en 2026. El primero es la celebración de la XXX Cumbre Iberoamericana en Madrid, en noviembre. Se describe como una oportunidad —quizá la última— para reactivar a la Comunidad Iberoamericana y superar la parálisis evidenciada en la cita anterior de Cuenca (Ecuador), a la que no acudió ningún mandatario, salvo el Rey Felipe VI y el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa.
Elcano sostiene que España se juega parte de su prestigio en esta convocatoria. Por ello, se señala que la preparación está siendo cuidadosa y que la capacidad de convocatoria mostrada en cumbres previas celebradas en el país podría resultar una ventaja.
En el plano geopolítico, el informe interpreta que la pugna entre Estados Unidos y China abre margen para una conexión más intensa entre España (y la UE) y América Latina. La tesis es que los países de la región pueden evitar la trampa de verse forzados a elegir entre el autoritarismo de Pekín y el unilateralismo de Washington.
Como ejemplo de agenda compartida, se plantea impulsar acciones conjuntas eurolatinoamericanas en materia de drogas, al tratarse de un fenómeno que afecta tanto a América Latina como a Europa. A la vez, se advierte que las iniciativas no deberían limitarse a ese ámbito, sino extenderse al conjunto de economías ilícitas que alimentan violencia y corrupción, abordándolas siempre con respeto a la legalidad internacional y a los Derechos Humanos.
UE-Mercosur y Global Gateway
El segundo hito señalado por Elcano es el Acuerdo entre la UE y Mercosur, firmado a comienzos de este año. El informe considera que España parte con una ventaja potencial por su fuerte presencia empresarial en los países implicados.
En este punto, se plantea que España debe empujar la ratificación del acuerdo dentro de la UE y, además, trabajar con socios latinoamericanos para concretar proyectos en el marco de Global Gateway. Entre los ejemplos citados figuran corredores verdes, hidrógeno renovable, cadenas de valor del litio o del cobre y digitalización de pymes.
El documento enmarca estas líneas de trabajo en una estrategia más amplia: mantener una relación sólida y práctica entre ambos continentes, con prioridades claras y capacidad de adaptación a un entorno regional más polarizado y competitivo.