En el sofá, hijos de granjeros arropan a una ternera tras casi congelarse fuera
El pasado fin de semana, en Kentucky, el frío apretó de verdad. En una granja familiar, ese descenso brusco de temperatura convirtió un nacimiento en una pequeña carrera contra el tiempo.
En medio de ese clima de un solo dígito, una familia de granjeros recibió a un ternero recién nacido y vio al instante que la noche no iba a ser fácil. La escena terminó dejando una imagen que ha enternecido a internet.
La protagonista de esta historia es Macey Sorrell, que además de granjera es madre. Y, con ese doble papel, tomó una decisión rápida para proteger al animal.
- Una noche helada en Mount Sterling
- Llevar a la ternera dentro de casa
- Un sofá, una foto y un nombre
- Amanecer y vuelta con su madre
Una noche helada en Mount Sterling
El último sábado de enero, Macey Sorrell y su marido, Tanner, salieron a comprobar cómo estaba su vaca preñada mientras el anochecer caía sobre su propiedad en Mount Sterling. Al llegar, se encontraron con algo inesperado: el parto ya había ocurrido.
La situación, sin embargo, era preocupante. Sorrell lo describió así: «Estaba simplemente congelada. Su cordón umbilical parecía un polo», dijo Sorrell. «Estaba congelada».
La pareja tenía un motivo claro para no confiarse. El año anterior habían perdido un ternero por congelación, así que esta vez optaron por actuar con cautela desde el primer minuto.
Llevar a la ternera dentro de casa
Con el frío marcando la situación, la familia entendió que el ternero no aguantaría la noche a la intemperie. La solución fue directa: llevarlo al interior de la casa para que entrara en calor y estuviera a salvo.
Una vez dentro, tocó ponerse manos a la obra para quitarle el frío del cuerpo. «Cuando la metimos, tenía hielo encima. La placenta aún estaba pegada, tuve que limpiar todo eso», dijo Sorrell . «Saqué el secador y la calenté, y la dejé bien esponjada».
Según explicó Sorrell, en su casa no es algo del todo extraño que, de vez en cuando, algún animal de granja termine pasando un rato dentro. Esa normalidad, claro, también se refleja en cómo lo viven los niños.
Un sofá, una foto y un nombre
Con el ternero ya colocado en el sofá, llegó uno de esos momentos que no se planean. Gregory, su hijo de 3 años, se acercó a acurrucarse junto al animal como si fuera «lo más normal del mundo».
En ese ambiente tranquilo, Sorrell terminó quedándose dormida en el sofá junto a sus dos hijos. En ese instante hizo una foto que, desde entonces, ha hecho suspirar a mucha gente en internet por lo tierna y casera que resulta.
El pequeño también puso de su parte para que la escena quedara completa. Gregory decidió llamar Sally al ternero, un nombre simple y cercano, como el momento que estaban viviendo.
Amanecer y vuelta con su madre
La noche pasó y el susto quedó atrás. Tras esas horas complicadas, la ternera logró recuperarse del frío y salir adelante.
Después del amanecer, Sally volvió con su madre al cercado. Ya estaba sana y, según se contó, lista para explorar ese mundo nuevo que acababa de estrenar en la granja.