Estudio confirma efectos terapéuticos de un compuesto de ayahuasca en Parkinson preclínico

 Parkinson. ARCHIVO
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Un compuesto presente en la ayahuasca ha mostrado propiedades terapéuticas en modelos de Parkinson, sin provocar los efectos alucinógenos asociados a esta bebida tradicional, según una investigación realizada por la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

La investigación, publicada en la revista 'Experimental Neurology', se centró en la N,N-dimetiltriptamina (DMT). Este compuesto demostró proteger las neuronas dopaminérgicas, que se dañan en el Parkinson, disminuir la inflamación cerebral vinculada a la enfermedad y mejorar los síntomas motores en animales de laboratorio.

  1. Mecanismo de acción de la DMT
  2. Implicaciones en el Parkinson
  3. Metodología del estudio
  4. Futuras investigaciones

Mecanismo de acción de la DMT

Los científicos identificaron que el efecto de la DMT se produce a través del receptor sigma-1, encargado de regular procesos esenciales como la inflamación, la muerte celular y la neuroprotección. Este receptor explica los efectos beneficiosos en el Parkinson, a diferencia del receptor de serotonina 5-HT2A, que genera las alucinaciones asociadas a la ayahuasca. Esto posibilita aprovechar los beneficios terapéuticos sin experimentar los efectos secundarios psicodélicos.

Implicaciones en el Parkinson

Este hallazgo sugiere que la DMT tiene potencial como agente modificador de la enfermedad, ya que podría no solo aliviar los síntomas, sino también frenar o detener su avance actuando sobre la muerte neuronal y la inflamación crónica, dos procesos cruciales en la progresión del Parkinson.

Actualmente, no hay tratamientos que detengan o reviertan la enfermedad; los medicamentos disponibles solo alivian los síntomas sin afectar la evolución del trastorno, según destacó el investigador José Ángel Morales García.

Metodología del estudio

Para demostrar la neuroprotección de la DMT, se expusieron células humanas a una neurotoxina que simula el daño neuronal propio del Parkinson. Para evaluar su acción antiinflamatoria, se reprodujeron procesos inflamatorios en células gliales de ratón. Finalmente, en modelos animales con Parkinson, el tratamiento con DMT protegió las neuronas dopaminérgicas, redujo la inflamación y mejoró el rendimiento motor.

Futuras investigaciones

El equipo continuará validando estos resultados en modelos más complejos y crónicos, que incluyen síntomas no motores que no fueron evaluados en este estudio debido a limitaciones del modelo animal. También explorarán el papel directo del receptor sigma-1 y la posibilidad de bloquear el receptor 5-HT2A para evitar los efectos alucinógenos. Si estos avances se confirman, se podría avanzar hacia ensayos clínicos en pacientes con Parkinson.