El 1er exoesqueleto de brazo del mundo da autonomía a un paciente tras un ictus
Una innovación nacida en Noruega puede cambiar el día a día de miles de personas que han sufrido un ictus. Se trata de un exoesqueleto que cubre todo el brazo y que busca devolver autonomía cuando el movimiento parece perdido.
La clave está en algo casi imperceptible: el dispositivo detecta micro movimientos en el brazo y el hombro y los potencia. El objetivo es claro y urgente: recuperar gestos básicos que dan independencia.
Con más supervivientes de ictus y una esperanza de vida mayor, crece el número de personas que viven durante años con secuelas. Eso eleva la presión sobre terapias, adaptaciones y tratamientos que ayuden a recuperar funciones.
- Un exoesqueleto para todo el brazo y no solo para la mano
- La historia de Johanne Marie Hemnes: una parálisis que marcó su rutina
- Cómo logra amplificar movimientos mínimos
- Cuándo llegará al mercado y a quién va dirigido
Un exoesqueleto para todo el brazo y no solo para la mano
La empresa Vilje Bionics ha desarrollado un exoesqueleto que se monta en el hombro y da asistencia a hombro, codo y mano. Según la compañía, esto lo convierte en el primer exoesqueleto del mundo diseñado para abarcar el brazo completo.
El enfoque apunta a un vacío muy concreto. Vilje Bionics sostiene que la mayoría de prótesis por debajo del codo están pensadas para amputaciones, y que existen pocas o ninguna opción equivalente para víctimas de parálisis parcial. Ahí encaja el caso de Johanne Marie Hemnes.
La historia de Johanne Marie Hemnes: una parálisis que marcó su rutina
En 2017, Johanne Marie Hemnes sufrió una hemorragia cerebral y se desplomó en el salón de su casa. El ictus posterior le dejó paralizada la parte izquierda del cuerpo, algo habitual cuando el daño se produce en el lado derecho del cerebro.
La rehabilitación se centró casi por completo en la pierna izquierda para asegurar que pudiera volver a caminar. Ese objetivo se logró, pero el brazo quedó en segundo plano. En sus propias palabras: “I call my arm Jenny, because it feels like it’s not a part of me, because it doesn’t do what I want it to do,” she told Euro News, adding that she even considered cutting it off because it just got in the way. “But when I actually have this on, it feels like me again. It doesn’t just feel like another human being’s arm.”
Cómo logra amplificar movimientos mínimos
El sistema funciona a partir de un principio directo: captar lo que aún existe, aunque sea mínimo, y convertirlo en acción útil. Parte del equipo se fabricó con impresión 3D, y el dispositivo acompaña el movimiento para facilitar tareas cotidianas.
El fundador de Vilje, Saeid Hosseini, lo explica así: dice que el usuario lo activa “thinking how they’d use their arm.” Y añade: “Because if you think, you make a small movement and then it amplifies that movement,” Hosseini said. “It detects very small movements of a residual movement of a paretic arm and amplifies those movements.”
Cuándo llegará al mercado y a quién va dirigido
Hasta ahora, 40 personas han probado el exoesqueleto Vilpower. La compañía espera que esté listo en los primeros 4 a 6 meses de 2026, empezando por Noruega, con la vista puesta en su lanzamiento como producto comercial.
En el futuro podría emplearse también en rehabilitación, pero el foco actual es otro: ayudar a “patients with lasting and significant disabilities to be more independent.” La urgencia se entiende con un dato de la World Stroke Organization: una de cada cuatro personas sufrirá un ictus en algún momento de su vida. Hemnes ya ha logrado volver a cortar verduras y abrir botellas, justo el tipo de pequeños grandes logros que este desarrollo quiere multiplicar.