Dos millones de niños en Ucrania necesitan ayuda humanitaria urgente, según ONG
Con motivo del cuarto aniversario del conflicto bélico en Ucrania, que se cumplió el 24 de febrero, varias organizaciones no gubernamentales dedicadas a la infancia han alertado sobre las graves consecuencias que la guerra está teniendo en los niños y niñas. Según Aldeas Infantiles SOS, casi dos millones de menores en Ucrania requieren ayuda humanitaria inmediata.
- Afectaciones en la educación y el bienestar emocional
- Condiciones invernales y repercusiones humanitarias
- Situación de los centros educativos y la educación a distancia
- Diagnósticos educativos y apoyo organizacional
Esta ONG ha brindado soporte a más de 600.000 personas dentro del país y advierte que la prolongación del enfrentamiento está afectando profundamente el desarrollo infantil. La infancia ucraniana está expuesta a violentos eventos, desplazamientos forzados y una constante incertidumbre, lo que genera un alto desgaste emocional, interrupciones en la educación y estrés prolongado.
Los menores viven bajo la permanente amenaza de las alarmas aéreas y en un contexto de alarma constante, que dificulta su crecimiento normal y les niega el disfrute completo de experiencias propias de su edad, según Serhii Lukashov, director nacional de Aldeas Infantiles SOS en Ucrania.
Afectaciones en la educación y el bienestar emocional
El impacto en la educación es particularmente grave: las alertas aéreas, que se han extendido por miles de horas acumuladas en muchas provincias, impiden sistemáticamente la asistencia escolar y afectan el sueño debido a que la mitad de estas alertas ocurren al final del día o durante la noche.
Las sirenas pueden sonar de forma intermitente durante minutos o incluso horas, obligando a los menores a refugiarse continuamente. Muchas familias, como la de Anastasiia, una niña de ocho años que se desplazó dentro del país, han adoptado rutinas de alerta que se han normalizado pese a causar una tensión emocional profunda.
Investigaciones recientes realizadas por Save the Children evidencian que más del 40% de los niños sufren angustia psicosocial, con síntomas variados como pesadillas, espasmos y problemas del habla. Además, cuatro de cada cinco personas encuestadas entre niños y adultos reportan altos niveles de estrés.
Condiciones invernales y repercusiones humanitarias
Las duras condiciones climáticas han empeorado la situación. Los frecuentes ataques a la infraestructura energética provocan cortes de electricidad y falta de calefacción prolongada, lo cual se suma a las interrupciones en la educación y el acceso a servicios esenciales en muchas regiones.
Estas circunstancias agravan el agotamiento emocional de los menores, quienes han vivido una infancia interrumpida por la guerra, el miedo constante y la inestabilidad. Según reportes de organizaciones como Save the Children y Educo, la inseguridad continúa afectando el día a día y la salud mental de estos niños, niñas y adolescentes.
Situación de los centros educativos y la educación a distancia
Desde el inicio del conflicto, al menos 4.456 centros educativos han resultado dañados o destruidos, impactando el acceso a la educación presencial. Actualmente, alrededor del 50% de los estudiantes asisten a clases presenciales, mientras más de un millón permanecen exclusivamente en modalidad online, especialmente en zonas próximas a las líneas de combate.
Dmytro, un joven de 16 años que reside en Járkov, describe cómo el sonido de las sirenas ya forma parte de su cotidianidad, interrumpiendo incluso sus actividades escolares en línea. En su hogar, se protege en espacios seguros mientras continúan las alertas. Esta realidad refleja la grave afectación que la guerra tiene sobre los procesos educativos y de socialización de los menores.
Diagnósticos educativos y apoyo organizacional
Según el informe PISA 2022, el alumnado ucraniano de 15 años presenta retrasos significativos en habilidades clave, con un desfase equivalente a 2,5 años en lectura y a 1,5 años en matemáticas respecto a la media de países de la OCDE. Estas cifras reflejan el impacto acumulado de años de conflicto y de interrupciones educativas.
Entidades como Educo y World Vision han intensificado su apoyo, habiendo asistido a cientos de miles de niños y familias con programas educativos, ayuda alimentaria y asistencia económica. No obstante, los desafíos persisten, especialmente durante los meses más fríos, cuando las condiciones climáticas severas y la inseguridad agravan el acceso a la escuela y a medios para continuar el aprendizaje.