El juego al aire libre en niños de menos de 5 años mejora la salud mental

Archivo - Un niño jugando.
Archivo - Un niño jugando.
  1. Beneficios del juego al aire libre en los niños
  2. El estudio sobre juego y salud mental
  3. Importancia de los espacios verdes para el bienestar infantil

Beneficios del juego al aire libre en los niños

Salir a jugar al parque, correr al aire libre o inventar pequeñas aventuras fuera de casa parece ir más allá de ser solo diversión. Un estudio con 4.151 niños ha revelado que quienes disfrutan más tiempo jugando en exteriores durante sus años preescolares tienen mayores probabilidades de conservar una buena salud mental a medida que crecen. Esta investigación sugiere que la libertad de explorar y moverse al aire libre puede ser clave para el desarrollo emocional positivo en la infancia.

Dirigido desde la Universidad de Exeter y publicado en el Journal of Child Psychology and Psychiatry, el análisis siguió la evolución emocional y conductual de miles de menores desde los cuatro hasta los ocho años. Los investigadores se centraron en determinar si el tiempo que los niños entre dos y cuatro años dedicaban a jugar fuera de casa podía impactar en su bienestar psicológico más adelante.

El estudio sobre juego y salud mental

Los resultados confirmaron una relación clara: los pequeños con mayor frecuencia de juego al aire libre en sus primeros años presentaban menos dificultades emocionales y comportamentales durante la infancia. Por el contrario, quienes tenían menos acceso a estas actividades mostraban una mayor tendencia a desarrollar problemas como ansiedad, agresividad o hiperactividad.

El estudio consideró distintas señales relacionadas con la salud mental, incluyendo impulsividad, estado de ánimo bajo o ansiedad, para tener un panorama completo del impacto. Además, cada día adicional de juego al aire libre durante la semana en la etapa preescolar se asoció con un incremento de entre el 6% y el 14% en la posibilidad de mantener un perfil saludable para los ocho años.

Importancia de los espacios verdes para el bienestar infantil

Para evitar que otros aspectos confundieran los resultados, el equipo investigador ajustó variables como el sexo del niño, el nivel educativo y laboral de sus padres, problemas físicos y si la familia contaba con jardín o zonas de juego cercanas. Así pudieron demostrar que parques, áreas verdes y espacios comunitarios juegan un papel fundamental, especialmente en hogares sin jardín propio.

Los autores del estudio enfatizan que garantizar la existencia y el buen mantenimiento de estos lugares puede ser una estrategia clave para promover la salud mental y el bienestar emocional en la infancia. Esta investigación se llevó a cabo en colaboración con la Universidad de Glasgow, el University College de Londres y la Universidad Complutense de Madrid.