Amaia Montero irradia alegría en el regreso de La Oreja de Van Gogh a Madrid
En mayo de 2007, La Oreja de Van Gogh ofreció su último concierto en Madrid con Amaia Montero como cantante principal. Casi dos décadas después, el grupo originario de San Sebastián tenía claro que la actuación en el Movistar Arena de la capital sería una de las citas más desafiantes dentro de la gira Tantas cosas que contar. Esta gira fue presentada con Amaia de nuevo al frente y después de la polémica causada por la repentina salida de Leire Martínez.
"No tenéis ni idea de las veces que hemos soñado con este instante. La historia de La Oreja de Van Gogh no se explica sin Madrid. Qué regalo tan maravilloso es estar aquí con todos vosotros. Una noche que es muy especial porque ha pasado mucho tiempo. Es como una vuelta a casa. Nos los vamos a pasar increíble", expresó la vocalista tras comenzar el concierto con los temas 20 de enero, Deseos de cosas imposibles y El último vals, la única canción que interpretó durante la etapa con Leire Martínez.
Y, realmente, la velada fue maravillosa. Cerca de 18.000 personas llenaron el Movistar Arena en esta primera presentación de LODVG en Madrid, donde aún quedan cinco conciertos más programados. Los asistentes celebraron sin parar el regreso de esta emblemática formación, que marcó con su música momentos inolvidables como noches de fiesta, primeros amores, días de instituto y madrugadas llenas de melancolía.
El regreso en Madrid
La expectativa era alta, pues hacía casi 20 años que Amaia Montero no cantaba con La Oreja de Van Gogh en la capital española. La gira Tantas cosas que contar trajo su retorno triunfal tras años de ausencia. El público respondió con gran entusiasmo, recordando la banda que acompañó tantas etapas de sus vidas.
El espacio estuvo lleno de emoción y una mezcla de nostalgia y alegría, mostrando cómo la conexión con la música de La Oreja sigue intacta. La actuación transmitió esa sensación de volver a casa, en un ambiente cargado de cariño y respeto hacia la trayectoria del grupo y su vocalista original.
Amaia, la protagonista indiscutible
La vuelta de Amaia Montero a los escenarios y a la música en directo fue uno de los momentos más esperados para sus seguidores desde que, el 21 de julio de 2024, sorprendiera apareciendo en el concierto de Karol G en el Santiago Bernabéu para interpretar Rosas. Esta nueva etapa comenzó oficialmente el 9 de mayo en Bilbao, ciudad natal de la artista, donde confirmó su regreso definitivo al grupo que la lanzó al éxito.
Su presencia ha generado cierta controversia que Amaia prefirió no alimentar, mostrando una actitud centrada en la música y el disfrute del momento. Tenía muy claro que seguiría adelante con la gira y confiaría en el apoyo de sus compañeros para ofrecer actuaciones memorables. En Madrid lo dio todo sobre el escenario y transmitió una alegría palpable, como una muestra de triunfo personal tras confesar que había pasado por “el mismísimo infierno” antes de regresar.
Consciente quizás de que los años y la pausa sobre los escenarios le restan soltura, Amaia no perdió ni un ápice de talento. Encandiló a su audiencia, compuesta principalmente por treintañeros y cuarentañeros, que se esforzaron por cantar a pleno pulmón temas como Pop, uno de los más coreados de la noche.
Durante todo el concierto, Amaia llevó un único look: un vestido corto plateado adornado con una falda larga de flecos brillantes. Por muchas razones, fue la verdadera reina del pop durante esas horas. El público, emocionado, no dejó de gritar su nombre y demostrarle su cariño mientras ella recuperaba el trono que le corresponde en la historia del grupo.
Un repertorio de éxitos
La Oreja de Van Gogh optó por no arriesgar y presentó un repertorio centrado en los grandes éxitos que consagraron al grupo en los primeros años del siglo XXI. La selección fue fiel a la esencia original y sin variaciones, complacer a sus fans nostálgicos.
Aparecieron clásicos como Cuéntame al oído, tema que les abrió las puertas a la fama gracias a un anuncio de Don Algodón. También se interpretaron canciones emblemáticas como París, La playa, El 28, Vestido azul, La estrella y la luna, Guapa – con la colaboración de Xabi San Martín –, La chica del gorro azul, Mariposa y Rosas. Esta última fue la elegida para despedir casi la noche, diciendo que había sido "una noche inolvidable".
Sin embargo, algunos seguidores echaron en falta la interpretación en directo de su tema más reciente, Todos estamos bailando la misma canción, que fue estrenado durante el especial de Nochevieja en La 1 y parecía adelantar un nuevo disco, pero no se escuchó esta vez.
Después de una breve despedida, Amaia volvió al escenario para dar continuidad con Perdida y Cuídate, lo que hizo enloquecer a la audiencia. Pero el gran cierre llegó con Muñeca de trapo, seguido de una exitosa despedida con Puedes contar conmigo, uno de los himnos más queridos de la banda.
Los aplausos, flores arrojadas al escenario y los abrazos entre los miembros del grupo y su vocalista dieron paso al final de un concierto que dejó a todos con una mezcla de felicidad, nostalgia y emoción.