Urólogo señala que el sexo antes de la competición tiene un efecto limitado

Ejercicios de Antebrazo
Ejercicios de Antebrazo
  1. Impacto del sexo en el rendimiento deportivo
  2. Estudios sobre la actividad sexual previa a la competición
  3. Consideraciones psicológicas y limitaciones en la investigación

Impacto del sexo en el rendimiento deportivo

Durante las semanas del Mundial de fútbol, el doctor François Peinado, especialista en cirugía reconstructiva de pene, enfermedad de Peyronie y medicina sexual, destacó que la influencia de la actividad sexual antes de una competición profesional es menor. Según afirmó, esta práctica juega un papel secundario en el desempeño deportivo.

El experto señaló que recientes análisis indican que la abstinencia sexual antes de competir no tiene un impacto notable en el rendimiento. Incluso, en ciertos casos, podría ser irrelevante o contraproducente si provoca ansiedad, afecta el descanso o altera la rutina habitual del atleta.

Peinado añadió que factores como la calidad del sueño, la alimentación, hidratación, la carga y recuperación del entrenamiento, el estrés y el estado psicológico son determinantes en la preparación deportiva. En comparación, la actividad sexual representa un papel secundario para la mayoría de los deportistas.

Estudios sobre la actividad sexual previa a la competición

Una revisión sistemática publicada en la revista Frontiers in Physiology en 2016 analizó la evidencia disponible y concluyó que mantener relaciones sexuales el día antes de una competición no afecta significativamente el rendimiento.

No obstante, los autores reconocieron una limitación importante relacionada con la baja calidad metodológica de varios estudios y la necesidad de investigaciones más rigurosas. En 2022, una revisión con metaanálisis en Scientific Reports aportó datos más sólidos al agrupar diversos estudios, señalando que la actividad sexual realizada entre media hora y 24 horas antes del ejercicio no alteró de forma significativa ni la capacidad aeróbica, ni la resistencia muscular, ni la fuerza o potencia, calificando el efecto global como neutro.

De forma similar, estudios experimentales respaldan estos resultados. Por ejemplo, en 2019 se evaluó a hombres jóvenes y se comprobó que seis pruebas de rendimiento físico no se vieron afectadas cuando la actividad sexual tuvo lugar en las 24 horas previas. Más recientemente, en 2026, Fernández-Lázaro y su equipo publicaron en Physiology & Behavior un estudio con 21 atletas varones entrenados en diseño cruzado aleatorizado que comparó la masturbación con orgasmo 30 minutos antes del ejercicio frente a la abstinencia.

Los resultados indicaron que, lejos de perjudicar, la condición después del orgasmo produjo un ligero aumento en la duración del ejercicio, una leve mejora en la fuerza de prensión y no ocasionó cambios negativos en marcadores inflamatorios o de daño muscular. Se interpretó que estos efectos reflejan una activación hormonal y simpática transitoria sin deterioro en el rendimiento.

Consideraciones psicológicas y limitaciones en la investigación

Peinado advirtió que no debe reemplazarse un mito por otro, pues la evidencia actual tampoco respalda que la actividad sexual pueda mejorar el resultado deportivo. Los estudios disponibles presentan varias limitaciones importantes: tamaños de muestra pequeños, sujetos jóvenes y altamente entrenados, condiciones experimentales específicas, evaluación de formas concretas de la actividad sexual y contextos deportivos muy particulares, con resultados modestos y de corta duración.

Además, el especialista destacó la importancia de la psicología del deportista, indicando que un estudio de 2023 en atletas amateurs reveló que el tema continúa generando preocupación y creencias firmes. Muchos deportistas piensan que la actividad sexual podría afectar su desempeño antes de competir, lo que a su vez puede producir efectos psicológicos reales.