Telefónica pagará 102 millones por compra de Cesky Telecom en República Checa
El Tribunal Constitucional de la República Checa ha rechazado el recurso presentado por Telefónica, quien intentaba evitar el pago de 35 millones de euros más intereses a dos accionistas de la antigua Cesky Telecom. Así, la cantidad total a pagar asciende a 102 millones de euros.
Esta resolución pone fin a la disputa legal iniciada tras la compra de la compañía checa en 2005. La Justicia del país confirmó la decisión del Tribunal Supremo, que rechazó el recurso de la empresa española luego de que un tribunal inferior diese la razón a los accionistas. Estos argumentaron que el precio pagado por acción en la operación estaba por debajo de su valor real.
- Detalle de la compra de Cesky Telecom
- Reclamo de los accionistas minoritarios
- Posiciones de Telefónica y salida del mercado checo
Detalle de la compra de Cesky Telecom
La compra inicial ocurrió en 2005, cuando Telefónica adquirió una participación mayoritaria en Cesky Telecom durante la privatización, pagando 502 coronas checas (unos 20,78 euros) por acción al Estado checo. Más adelante, el Gobierno del país obligó a la empresa española a realizar una OPA para hacerse con el control total de la compañía, adquiriendo el resto de las acciones a un precio menor, 456 coronas (18,88 euros) por título.
Reclamo de los accionistas minoritarios
Los accionistas minoritarios, Lexburg y Venten, ambas empresas con sede en Chipre y vinculadas al inversor Pavel Tykac, iniciaron acciones legales para solicitar una compensación por la reducción del valor de las acciones en esa última compra.
El Tribunal Constitucional argumentó que no hubo violación de derechos fundamentales en este caso y, por tanto, rechazó la demanda sin necesidad de una audiencia oral ni la presencia de las partes involucradas.
Posiciones de Telefónica y salida del mercado checo
Telefónica criticó la parcialidad del perito que analizó el caso y denunció la aplicación retroactiva de ciertas normativas, alegando que en el momento de la compra se cumplieron todos los requisitos legales. Tras estos hechos, la empresa española salió del mercado checo al vender O2 Czech Republic al grupo inversor PPF, aunque aún mantiene la responsabilidad legal ligada a la operación de 2005, según informó el medio Cinco Días.