García-Margallo advierte posible nueva "invasión" migratoria según Marruecos

El exministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación José Manuel García Margallo en la UIMP
El exministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación José Manuel García Margallo en la UIMP

El exministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo (PP), advierte sobre la posible repetición de una "invasión" migratoria en Ceuta, vinculándola al "estado de ánimo" del rey de Marruecos, Mohamed VI.

Durante una entrevista en Santander con Europa Press, el exministro resaltó que el control de esta situación no depende del Gobierno español, al que acusó de haber delegado la política exterior en manos externas. Estas declaraciones se dieron en el marco del Encuentro 'El nuevo (des)orden mundial' celebrado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, coincidiendo con los 40 días desde la llegada masiva de migrantes desde territorio marroquí.

García-Margallo señaló que España ha pasado de ejercer un protectorado sobre Marruecos (1912-1956) a encontrarse actualmente bajo la influencia del reino alauita, que define la política exterior española. Según su análisis, renunciar a la postura sobre el Sáhara abrió una puerta a posteriores chantajes, dado que quien cede una vez, corre el riesgo de enfrentarse a nuevas exigencias sin costo para el chantajista.

  1. Relación entre España y Marruecos
  2. Política y seguridad en Ceuta y Melilla
  3. España y su posición internacional

Relación entre España y Marruecos

Consultado sobre el rumbo que debería seguir una posible administración del PP con respecto a Marruecos, el exministro defendió la necesidad de mantener una buena relación, como la que, a su juicio, prevaleció durante su gestión ministerial entre 2011 y 2016 bajo Mariano Rajoy. Sin embargo, recalcó la importancia de establecer "líneas rojas muy claras" que valgan tanto para aliados como para adversarios.

Para ilustrar su postura, García-Margallo puso el ejemplo de una invitación a cenar que no debe terminar con el anfitrión desalojado de su propia casa. Criticó que la política basada en concesiones y apaciguamiento solo fomenta la audacia del chantajista, quien se siente impulsado a exigir más.

Política y seguridad en Ceuta y Melilla

El exministro observó que Marruecos ha detectado la debilidad interna del Gobierno español, evidenciada por la incapacidad para aprobar presupuestos y el aislamiento internacional, y ha aprovechado esta coyuntura para enviar un mensaje directo: cumplir sus demandas evitará conflictos, ignorarlas conllevará consecuencias.

Calificó la entrada masiva de migrantes en Ceuta a finales de julio como una "invasión en toda regla", utilizando la inmigración como una herramienta de guerra híbrida. Explicó que en agosto se detuvo la presión migratoria para demostrar la capacidad del país vecino de permitir o impedir el paso a voluntad.

García-Margallo alertó sobre el riesgo de que en Ceuta y Melilla se produzca un "accidente" o una ruptura en la convivencia de las cuatro culturas que han habitado la región: cristiana, musulmana, hindú y judía, lo que podría desencadenar una situación especialmente grave.

España y su posición internacional

Según el exministro, la crisis en Ceuta refleja los errores cometidos en política exterior, que han afectado pilares esenciales como la relevancia de España en la Unión Europea y sus relaciones trasatlánticas, especialmente con Estados Unidos.

Destacó que solo cuando estos pilares estén firmes será posible operar con seguridad en zonas tradicionalmente claves para la política española. Asimismo, criticó que España actualmente vaya "a contracorriente" al enfrentar dos grandes retos: la inmigración y la defensa.

En materia de defensa, insistió en que la principal amenaza para Europa es la actuación de Putin, por lo que es necesario incrementar las capacidades militares y, en consecuencia, la inversión en defensa. A la vez, expresó su preocupación porque España, reconocida por su crecimiento económico entre las grandes economías de la eurozona, no asuma sus compromisos en este ámbito, situación que a su juicio convierte al país en "el enfermo de Europa".

García-Margallo también cuestionó la política de relaciones trasatlánticas del Gobierno de Pedro Sánchez, señalando una "sobreactuación" para distanciarse de la gestión de Donald Trump. Esto habría generado que España sea "el país más antipático para la Administración estadounidense y la israelí", mientras se muestra favorable a grupos como Hamás, Hezbolá y las autoridades iraníes, lo que describió como una posición desfavorable.