Cada hora de sedentarismo diario eleva 10% el riesgo de muerte por cáncer

Ruta de senderismo. ARCHIVO
Ruta de senderismo. ARCHIVO

Los periodos prolongados de inactividad física se vinculan con un aumento en el riesgo de cáncer, pero la sustitución de estos momentos por actividad física puede reducir significativamente este peligro.

Un estudio realizado por la Universidad de Glasgow, en Reino Unido, revela que cada hora continua de sedentarismo diario eleva el riesgo de morir por cáncer en un 10%.

Se analizaron datos recogidos a través de dispositivos portátiles de más de 91,000 participantes del Biobanco del Reino Unido, con seguimiento durante un promedio de 12 años, para llegar a estas conclusiones.

  1. Actividad física y riesgo de cáncer
  2. Impacto de la intensidad en la reducción del riesgo
  3. Recomendaciones sobre la interrupción del sedentarismo

Actividad física y riesgo de cáncer

Los resultados confirman que largos periodos de sedentarismo tienen un efecto negativo sobre la salud, pero también muestran que dicho riesgo disminuye al reemplazar esas horas de inactividad por ejercicio físico.

Específicamente, reemplazar una hora diaria de sedentarismo por actividad física ligera, como caminar despacio o realizar tareas del hogar como lavar los platos o planchar, disminuyó el riesgo de muerte relacionada con el cáncer en un 12%.

Impacto de la intensidad en la reducción del riesgo

El estudio señala que sustituir 30 minutos de sedentarismo por actividad física moderada, como caminar a paso normal, supuso una reducción del 8% en la probabilidad de fallecer por cáncer.

Además, reemplazar cinco minutos de inactividad por actividad intensa se asoció con una bajada del 22% en el riesgo de muerte relacionado con esta enfermedad.

Recomendaciones sobre la interrupción del sedentarismo

El autor principal del estudio, Frederick Ho, destaca que permanecer sentado por más de 30 minutos seguidos está especialmente vinculado a un mayor riesgo de cáncer, y que romper ese tiempo con actividades sencillas como un breve paseo puede ser beneficioso.

Se destaca que, pese a que las guías actuales se enfocan en ejercicios de intensidad moderada o alta, la actividad física ligera también juega un rol importante en la prevención.

Finalmente, subrayan que no solo la cantidad total de tiempo sentado influye en el riesgo de mortalidad por cáncer, sino también la forma en que se distribuye y la integración de distintas intensidades de movimiento durante el día.