Dermatóloga señala que el entrenamiento de fuerza mejora la flacidez y densidad de la piel

 Archivo - Mujer joven haciendo deporte en un gimnasio levantando pesas. - QERES - Archivo
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La dermatóloga Almudena Nuño, miembro del Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica de la Academia Española de Dermatología y Venerología (GEDET-AEDV) y directora del Instituto de Medicina y Dermatología Avanzada (IMDA), ha señalado que el entrenamiento de fuerza contribuye a incrementar la densidad de la piel y puede mejorar la flacidez facial de forma indirecta.

Basándose en un estudio publicado en 'Scientific Reports', Nuño explicó que este tipo de ejercicio estimula la liberación de mioquinas, que influyen en el metabolismo cutáneo, además de favorecer la síntesis de colágeno y otros componentes de la matriz extracelular en la dermis.

Además, destacó que el entrenamiento de fuerza disminuye la inflamación sistémica de bajo grado y el estrés oxidativo, procesos asociados al envejecimiento de la piel, y podría mejorar la organización de la dermis, contrarrestando el adelgazamiento cutáneo relacionado con la edad.

  1. Ejercicio de fuerza y la piel
  2. Beneficios del ejercicio aeróbico
  3. Recomendaciones prácticas

Ejercicio de fuerza y la piel

Según Nuño, algunas investigaciones muestran un aumento del grosor de la dermis tras la aplicación de programas de entrenamiento de fuerza, un dato relevante ya que esta capa de la piel suele adelgazar con la edad.

El entrenamiento de fuerza puede influir de manera indirecta en la flacidez facial. Aunque no tensa la piel de manera directa, contribuye debido a la mejora en la producción de colágeno, el mantenimiento de la masa muscular, y los efectos positivos en el metabolismo, las hormonas, la inflamación y el estrés oxidativo.

Estos cambios en la composición corporal pueden proporcionar un aspecto más firme y saludable. Sin embargo, Nuño aclaró que esta práctica no reemplaza los tratamientos médicos o estéticos específicos para la flacidez facial.

Beneficios del ejercicio aeróbico

El ejercicio aeróbico también presenta beneficios importantes para la piel. Mejora la circulación sanguínea cutánea, lo que facilita el suministro de oxígeno y nutrientes. Además, reduce el estrés oxidativo y estimula los sistemas antioxidantes naturales del organismo, al tiempo que regula la inflamación sistémica.

Este tipo de ejercicio favorece la función barrera de la piel, ayudando a un mejor aspecto y recuperación cutánea. También incide sobre aspectos clave como el sueño, el estrés, la sensibilidad a la insulina y la salud cardiovascular.

Es un aliado potencial en el manejo de enfermedades inflamatorias de la piel, como psoriasis, acné, dermatitis atópica o rosácea.

Respecto a la flacidez facial, el ejercicio aeróbico podría ayudar a mejorarla, aunque con mecanismos diferentes al entrenamiento de fuerza, centrados más en la vascularización, el metabolismo celular y la calidad general del tejido.

Recomendaciones prácticas

Almudena Nuño subraya que combinar ejercicios de fuerza y aeróbicos es lo más beneficioso para mantener una piel joven, debido a que cada modalidad aporta ventajas específicas.

Las recomendaciones generales de salud también favorecen la piel, aconsejando realizar entre 150 y 300 minutos semanales de ejercicio aeróbico moderado —como caminar rápido, trotar suavemente, andar en bicicleta o nadar— junto con dos o tres sesiones semanales de entrenamiento de fuerza.