Socios del Gobierno califican de "vodevil y negligente" la gestión en Ceuta

Archivo - La diputada de Junts, Marta Madrenas, toma posesión durante un pleno en el Congreso de los Diputados, a 11 de junio de 2026, en Madrid (España).
Archivo - La diputada de Junts, Marta Madrenas, toma posesión durante un pleno en el Congreso de los Diputados, a 11 de junio de 2026, en Madrid (España).
  1. Crisis en Ceuta y las críticas a Interior
  2. Dudas sobre la colaboración con Marruecos
  3. Responsabilidades y respuestas políticas

Crisis en Ceuta y las críticas a Interior

Junts y PNV han cuestionado al Ministerio del Interior por no haber instalado las boyas en Ceuta inmediatamente después de la sentencia del Tribunal Supremo relacionada con las entradas a nado. Esta crítica se ha sumado al debate tras la gestión de la crisis de Ceuta, que ha sido especialmente dura para el ministro Fernando Grande-Marlaska y el Gobierno en general.

En la Comisión de Interior del Congreso, varios representantes políticos han lamentado la falta de coordinación y la respuesta tardía ante la llegada masiva de personas a la ciudad autónoma. La situación, que continúa complicada, ha sido descrita como un “fracaso grave” y una crisis que revela fallos importantes en los controles fronterizos.

El diputado de ERC, Francesc-Marc Álvaro, ha pedido claridad sobre cómo se manejó la información previa a la crisis y ha señalado la ciudad como un “polvorín”, especialmente tras los incidentes violentos recientes. La gestión de la entrada masiva de personas es una cuestión que genera preocupación en toda España.

Dudas sobre la colaboración con Marruecos

Desde ERC también se ha puesto en duda la imagen de una relación fluida con Marruecos. Según Álvaro, hablar de colaboración con el país vecino resulta irónico, dado que si esta fuera real, la crisis no se habría producido. Ha calificado esa supuesta cooperación como una “tomadura de pelo” y ha pedido al Ejecutivo que no siga insistiendo en esta narrativa.

La diputada de Junts, Marta Madrenas, ha insistido en que el control fronterizo en Ceuta “se desmoronó” y que los dispositivos disponibles fueron insuficientes para contener la situación. Madrenas ha subrayado la responsabilidad directa de Interior, recordando que ya a mediados de julio se tenía conocimiento del aumento de entradas a nado y que no se actuó con rapidez.

Además, se señaló que, tras la sentencia del Supremo del 8 de julio que prohibía las “devoluciones en caliente”, no se instalaron las boyas hasta pasadas 24 horas de la avalancha. Para entonces, más de 70.000 personas ya habían cruzado la frontera de forma irregular.

Responsabilidades y respuestas políticas

Madrenas criticó también los primeros anuncios oficiales que aseguraban que la crisis estaba controlada en un día, calificando estas declaraciones como engaños para la población. Dijo que esta actitud alimentó discursos de extrema derecha y que Marlaska debería reconocer el error y la mala gestión.

Por su parte, el portavoz del PNV, Mikel Legarda, habló de una “negligencia” y falta de medidas preventivas por parte del Ministerio. También criticó la inacción durante un mes y señaló que las decisiones tomadas ahora podrían haberse implementado antes de agosto para evitar agravamiento.

Legarda apuntó que, aunque las relaciones con Marruecos deben ser razonables, hay límites que deben marcarse, ya que la situación actual demuestra abandono y problemas serios en Ceuta.

El diputado de Bildu, Jon Iñarritu, señaló que la respuesta del Gobierno fue demasiado lenta y que hubo fallos en la valoración de la información previa. Criticó la falta de acuerdo entre ministerios y afirmó que la situación se dejó deteriorar, causando problemas graves en la ciudad.

Finalmente, Enrique Santiago, portavoz de Sumar, apuntó que se tardó mucho en reaccionar y que la información disponible no fue suficiente para preparar una respuesta rápida y eficaz. También criticó las políticas de externalización de fronteras y pidió un traslado urgente de personas a la Península para mejorar las condiciones en Ceuta.