Disminuye el equilibrio en mujeres durante fase ovulatoria en ejercicios intensos

Ejercicios de gemelos
Ejercicios de gemelos

Un nuevo estudio revela que el entrenamiento deportivo en mujeres jóvenes debería considerarse según las fases del ciclo menstrual para optimizar resultados y reducir riesgos.

La investigación desarrollada por la Escuela Universitaria de Enfermería y Fisioterapia San Juan de Dios-Comillas (EUEF) muestra que durante la fase ovulatoria, la estabilidad postural disminuye en comparación con otras etapas del ciclo, especialmente durante ejercicios que requieren control neuromuscular elevado.

Este trabajo, publicado en la revista 'Applied Sciences', consistió en un análisis longitudinal observacional con medidas repetidas, realizado a mujeres saludables de entre 18 y 30 años. Se evaluó el control postural estático en diferentes fases del ciclo menstrual: folicular, ovulatoria y lútea.

Para las pruebas, se usaron tres tipos de apoyo con dificultad creciente (bípeda, pierna dominante y pierna no dominante) y dos condiciones visuales (ojos abiertos y cerrados).

  1. Impacto del ciclo menstrual en el equilibrio postural
  2. Ajuste del entrenamiento según la fase ciclo menstrual
  3. Investigación en lesiones y rendimiento femenino

Impacto del ciclo menstrual en el equilibrio postural

Las diferencias en estabilidad no se observaron en movimientos simples, sino en pruebas complejas, especialmente en apoyos monopodales con privación visual, donde el sistema neuromuscular debe funcionar al máximo para mantener el cuerpo y las articulaciones estables.

Durante la fase ovulatoria, el equilibrio mostró un mayor compromiso. No obstante, los investigadores aclaran que aún se requieren estudios adicionales para confirmar la relación directa entre la fase del ciclo y el riesgo de lesión del ligamento cruzado anterior.

Ajuste del entrenamiento según la fase ciclo menstrual

El fisioterapeuta e investigador Raúl Coto señala que el control postural varía en momentos específicos del ciclo, sobre todo cuando las exigencias físicas aumentan. Poder identificar estas fases permite adaptar mejor las sesiones de entrenamiento y disminuir el riesgo de lesiones.

Esta evidencia subraya la necesidad de diseñar planes de entrenamiento individualizados, alineados con la fisiología particular de cada deportista femenina.

Investigación en lesiones y rendimiento femenino

Este estudio aborda una laguna que ha persistido en la investigación deportiva, donde la mayoría de los trabajos se han centrado en hombres, dejando sin respuesta aspectos esenciales sobre la fisiología femenina.

Una lesión destacada en el deporte femenino es la del ligamento cruzado anterior (LCA), que ocurre con mayor frecuencia en mujeres y podría estar vinculada a los cambios hormonales del ciclo menstrual. En este contexto, federaciones y clubes deportivos están empezando a integrar el seguimiento del ciclo menstrual en sus programas de preparación.

La enfermera e investigadora principal Lucía Cuellar comenta que factores relacionados con el ciclo, como la fatiga, el sueño, la fuerza y el equilibrio, pueden variar y ofrecer datos valiosos para ajustar las cargas de trabajo.

Los autores insisten en que sus resultados no deben interpretarse como una alerta, sino como un avance hacia métodos más precisos y personalizados en el entrenamiento deportivo femenino. Actualmente, continúan explorando cómo el ciclo menstrual puede influir en variables como la fuerza muscular para aportar evidencias que fortalezcan el apoyo científico al deporte femenino.