Fracturas orbitales como las de Topuria pueden causar visión doble "permanente"

Fracturas orbitales como las de Topuria pueden provocar visión doble 'permanente' y ojo 'hundido', según especialista
Fracturas orbitales como las de Topuria pueden provocar visión doble 'permanente' y ojo 'hundido', según especialista

El doctor Carlos Fernández-Vega González, miembro del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, ha explicado que las fracturas orbitales, como las sufridas por el luchador Ilia Topuria, pueden causar visión doble permanente. También señaló que el ojo puede quedar hundido, aunque este último efecto es más estético que funcional y no suele presentarse a medio plazo.

La visión doble es una complicación común en las fracturas de la órbita, indicó el especialista en declaraciones a Europa Press. Aunque normalmente mejora con un tratamiento conservador y vigilancia, en algunos casos puede ser permanente y requerir cirugía en un período más largo.

Fernández-Vega González destacó que esta visión doble puede ser altamente limitante para ciertas profesiones. Describió la fractura de órbita como una rotura en alguno de los huesos que forman la cavidad donde se encuentra el ojo. La órbita está compuesta por cuatro paredes óseas: techo, suelo y dos laterales.

  1. Fracturas orbitarias y sus consecuencias
  2. Tratamiento y recomendaciones

Fracturas orbitarias y sus consecuencias

Las paredes más delgadas y vulnerables son la medial, situada cerca de la nariz, y el suelo de la órbita, que suelen ser las que se fracturan con mayor frecuencia. Las consecuencias pueden variar, desde efectos graves y urgentes, como hemorragias dentro de la cavidad orbital, hasta problemas menos inmediatos.

Una hemorragia interna en el ojo puede provocar un rápido aumento de la presión en esta cavidad cerrada, lo que puede afectar estructuras vitales como el globo ocular o el nervio óptico, requiriendo en algunos casos cirugía urgente. Que en el caso de Topuria no se hayan presentado estas urgencias es un indicio positivo.

Además, tras la lesión es fundamental examinar detalladamente el globo ocular para descartar daños en estructuras críticas como la retina o rupturas que puedan necesitar intervención urgente. Otra posible gravedad es que los músculos responsables del movimiento ocular queden atrapados en la fractura, situación que puede ser dolorosa y también requerir cirugía inmediata.

Tratamiento y recomendaciones

El doctor Fernández-Vega resumió el tratamiento de estas fracturas en dos enfoques principales: cirugía o manejo conservador, que incluye reposo. En el caso del luchador español, no será necesaria una intervención quirúrgica. Se aconseja evitar el deporte y cualquier actividad física intensa durante un periodo estimado de tres o cuatro meses.

Es común recomendar reposo absoluto evitando cualquier tipo de esfuerzo. Luego de este periodo, se suelen repetir pruebas de imagen para evaluar la evolución y verificar la consolidación de la fractura. El tiempo mínimo estimado para reincorporarse a la actividad deportiva es de seis meses, aunque lo ideal podría ser un año si se tiene margen para esperar.

Fernández-Vega González también recordó que, dada la energía que implica el deporte de combate, cualquier traumatismo ocular puede afectar la visión o incluso provocar su pérdida. Destacó la dificultad para determinar si Topuria debería haber dejado de pelear antes, señalando que si la visión se perdió, la recomendación médica habría sido detener la actividad. Sin embargo, al no requerir cirugía urgente, es probable que la situación no haya sido tan crítica.