El 81% de niños menores de 2 años ya tienen imagen digital en verano
- El riesgo de exponer a los menores en redes sociales
- Cuando las fotos se escapan de nuestro control
- Sharenting y el efecto en la intimidad infantil
El riesgo de exponer a los menores en redes sociales
Durante el verano, la presencia de niños en redes sociales aumenta de manera considerable. Muchos padres, con la mejor intención, comparten imágenes de sus hijos en vacaciones, sin darse cuenta del peligro que esto puede suponer. Expertos alertan que esta práctica incrementa la vulnerabilidad ante la circulación de fotos en manos de ciberdelincuentes.
Solo con hacer una foto y publicarla, podría llegar a verse por cientos o incluso miles de personas desconocidas. “Solo llegar y (coger) el teléfono y hacer foto”, comenta un bañista, reflejando lo habitual que resulta hoy en día capturar y compartir momentos familiares. Apoyando esta realidad, Blanca López Catalán, profesora de Intervención Escolar en la Universidad Pablo de Olavide, señala que “el 81% de los menores de dos años tienen imagen digital”.
Cuando las fotos se escapan de nuestro control
Una de las mayores preocupaciones es que, una vez que una fotografía se sube a internet, pierde el control de quién puede verla y dónde puede acabar. Como afirma otro bañista entrevistado, “las fotos nunca sabes dónde pueden acabar”. Esto deja en evidencia lo fácil que es que imágenes íntimas circulen sin que el autor lo perciba.
Este hábito de compartir se ha consolidado tanto que ya posee un nombre específico: ‘sharenting’, fenómeno que describe la sobreexposición de menores por parte de sus padres en redes sociales.
Sharenting y el efecto en la intimidad infantil
De acuerdo con un estudio en la Biblioteca Nacional de Medicina Norteamericana, hasta un 80% de los padres han subido fotos de sus hijos. En España, el debate también está presente: una encuesta de Kaspersky revela que el 15% de los menores pide a sus padres que dejen de publicar imágenes sin su permiso.
La catedrática Blanca López subraya la importancia de respetar la privacidad en el hogar: “Mi casa es mi entorno seguro. Si en tu casa no tenemos ese respeto, esa conciencia de intimidad, perdemos la sensación de intimidad”. Además, recuerda que este hábito puede generar consecuencias a corto y largo plazo, como un aumento en la necesidad de validación que se refleja en la adolescencia.
Por esto, las redes sociales deberían ser vistas como un espacio más privado donde se resguarde la intimidad, especialmente cuando se trata de menores.