Ecologistas critican extensión de Almaraz y piden eliminar dependencia nuclear

Archivo - Vista de la central nuclear de Almaraz, a 16 de febrero de 2026, en Navalmoral de la Mata, Cáceres, Extremadura (España).
Archivo - Vista de la central nuclear de Almaraz, a 16 de febrero de 2026, en Navalmoral de la Mata, Cáceres, Extremadura (España).
  1. Recurso contra prórroga de Almaraz
  2. Crisis energética y energía renovable
  3. Efecto tapón y residuos radiactivos
  4. Autoconsumo en edificios públicos
  5. Reducción del impuesto ambiental
  6. Sedes sociales y participación empresarial
  7. Llamamiento a la ciudadanía

Recurso contra prórroga de Almaraz

La Asociación Ecologistas Extremadura ha presentado un recurso potestativo de reposición frente a la Orden TED/864/2026. Esta orden del Gobierno central autoriza que las unidades I y II de la central nuclear de Almaraz sigan operando hasta el 8 de junio de 2030.

Desde la organización se señala que esta medida prolonga un modelo energético innecesario, apostando en cambio por una transición hacia energías renovables, almacenamiento y generación distribuida, que deberían tomar protagonismo progresivamente.

Crisis energética y energía renovable

Según el recurso presentado, la ampliación del funcionamiento de Almaraz va en contra del calendario inicialmente previsto para su cierre: la unidad I debería parar en noviembre de 2027 y la unidad II en octubre de 2028.

La prolongación, además, puede generar un “efecto tapón” en el sistema eléctrico. Esto afecta la capacidad para integrar nuevas fuentes renovables, ya que la planta nuclear sigue siendo una instalación de generación base grande y constante.

Efecto tapón y residuos radiactivos

Ecologistas Extremadura también exige que se analice con detalle el aumento de residuos radiactivos y combustible gastado que resultará de extender la actividad de la central. Critican que esta autorización se haya dado sin realizar una evaluación ambiental acumulativa nueva, que contemple todos esos factores.

Autoconsumo en edificios públicos

El colectivo encuentra contradictorio que la Junta de Extremadura apoye la continuidad de Almaraz, mientras no impulsa de forma decidida la instalación de energía solar para autoconsumo en edificios públicos. Escuelas, centros sanitarios, residencias y oficinas públicas tienen un gran potencial solar durante las horas centrales del día, cuando su consumo eléctrico también es mayor.

Extremadura, reconocida por su alto recurso solar, podría aprovechar mejor las cubiertas de estos edificios, convirtiéndolos en pequeñas centrales solares. La asociación invita a la Junta a dar ejemplo y fomentar esta práctica.

Reducción del impuesto ambiental

Por otro lado, observan con preocupación que, mientras se reclaman los costes y riesgos asociados a la central, la Junta de Extremadura ha decidido bajar a la mitad el impuesto autonómico que pagan las empresas dueñas de Almaraz.

La presidenta María Guardiola anunció que esta reducción llegará al 50 % en 2029. Según datos facilitados por la Junta, esto supondría que las compañías propietarias pagarían unos 45,2 millones de euros menos respecto a la fiscalidad vigente. En 2025, la recaudación alcanzaba más de 80 millones de euros.

Ecologistas Extremadura recuerda que, aunque se hable de lo que aporta Almaraz a la región, esta rebaja fiscal significa una pérdida importante de recursos económicos que podrían destinarse a servicios públicos, energías limpias, almacenamiento y desarrollo sostenible.

Sedes sociales y participación empresarial

La central nuclear pertenece mayoritariamente a Iberdrola (53 %), seguida por Endesa (36 %) y Naturgy (11 %). Sin embargo, denunciaron que las sedes sociales de estas compañías no están en Extremadura: Iberdrola en Bilbao, y Endesa y Naturgy en Madrid.

Ante esta situación, preguntan a PP y PSOE qué ha pasado con las promesas para que estas grandes empresas trasladen sus sedes a la región. Si Almaraz es tan estratégica para Extremadura y genera miles de empleos, ¿por qué sus centros principales siguen fuera?

Llamamiento a la ciudadanía

Para finalizar, la asociación hace un llamado a la ciudadanía para que presenten recursos contra esta prórroga y usen su poder como consumidores, valorando la posibilidad de cambiar de compañía y dejar de apoyar a las grandes empresas propietarias de Almaraz.