Relojes inteligentes para niños: qué funciones mirar antes de comprar uno
- Por qué elegir un smartwatch para niños
- Características esenciales que debe tener
- Durabilidad y comodidad del reloj
Por qué elegir un smartwatch para niños
El momento ideal para que los niños tengan su primer teléfono móvil sigue siendo motivo de debate en muchas casas. Entre los 5 y los 12 años, los pequeños comienzan a hacer actividades fuera de casa más autónomamente, como ir a clases extraescolares, regresar solos del colegio o quedar con sus amigos en el parque.
Sin embargo, entregarles un móvil a esa edad suele traer más riesgos que beneficios, sobre todo si el uso se destina a redes sociales o si empiezan a engancharse a la pantalla. Por eso, una opción que gana popularidad son los relojes inteligentes infantiles.
Estos dispositivos permiten tener localizada a la criatura en todo momento y facilitar la comunicación sin exponerla a tantas distracciones como un teléfono móvil. No obstante, es importante elegir bien el modelo, ya que no todos cumplen con lo necesario para garantizar seguridad y funcionalidad.
Características esenciales que debe tener
Al visitar una tienda especializada, el amplio rango de precios puede despistar a los padres, porque hay opciones muy variadas en función de las capacidades técnicas del reloj. Por ejemplo, los modelos más económicos, que se encuentran entre 25 y 40 euros, en realidad son juguetes: tienen podómetros para medir la actividad física, permiten cambiar el fondo de pantalla y ofrecen juegos sencillos, pero no cuentan con funciones de comunicación.
Por otra parte, los relojes de gama media y alta, con precios que van desde los 50 hasta más de 200 euros, incluyen tecnología celular y sistemas avanzados de geolocalización. Según varios informes de asociaciones de consumidores, para quienes buscan seguridad real es fundamental invertir en estos modelos, porque de lo contrario el dispositivo solo servirá para entretener al niño sin aportar protección en situaciones de emergencia.
Tarjeta SIM y funciones de seguridad
Para que un smartwatch infantil sea realmente seguro, necesita conectividad a una red. La opción más recomendable no es simplemente duplicar la línea principal del hogar, sino optar por tarifas específicas y económicas. Por unos 5 euros mensuales es posible conseguir tarjetas SIM prepago o de contrato que ofrecen llamadas ilimitadas y 1 GB de datos, suficiente para el uso típico del reloj.
Esta tarjeta SIM permite que el reloj tenga tres funciones clave de seguridad, las cuales se controlan desde la app instalada en el teléfono de los padres:
- Localización GPS en tiempo real: Permite conocer la ubicación exacta del niño y consultar sus movimientos durante el día.
- Geovallas: Consiste en delimitar zonas seguras como el colegio o la zona residencial; si el niño sale de esos limites, se envía una alerta inmediata a los tutores.
- Botón SOS: Un botón físico que, al mantenerlo pulsado unos segundos, realiza llamadas automáticas a contactos de emergencia hasta que alguno responde.
Durabilidad y comodidad del reloj
Comprar tecnología para los más pequeños exige apostar por dispositivos que aguanten bien el día a día. Los niños suelen correr, ensuciarse con arena y mojarse las manos, por eso el reloj debe resistir golpes y agua. Lo ideal es elegir modelos con certificado de estanqueidad IP67 o IP68, que aseguran protección contra polvo y salpicaduras intensas, incluso inmersiones accidentales.
Otro aspecto a considerar es la privacidad. Muchos relojes de gama alta llevan cámara frontal, algo atractivo para niños pero que plantea riesgos legales y éticos. En muchos colegios españoles está prohibido el uso de dispositivos con cámaras para proteger el derecho a la imagen de los menores. Por eso, es preferible optar por un sistema robusto de control parental, basado en listas blancas que impiden llamadas o mensajes de números no autorizados, garantizando que solo los contactos verificados por los padres puedan comunicarse con el niño.