La inflación en la zona euro sube a 2,5% en marzo por aumento en energía

Archivo - 08 July 2022, France, Aix-en-Provence: President of the European Central Bank (ECB) Christine Lagarde attends the opening of the 22nd Rencontres Economiques in Aix-en-Provence. Photo: Laurent Coust/SOPA Images via ZUMA Press Wire/dpa
Archivo - 08 July 2022, France, Aix-en-Provence: President of the European Central Bank (ECB) Christine Lagarde attends the opening of the 22nd Rencontres Economiques in Aix-en-Provence. Photo: Laurent Coust/SOPA Images via ZUMA Press Wire/dpa

La inflación interanual en la eurozona alcanzó un 2,5% en marzo, según la estimación preliminar de Eurostat, lo que representa un aumento de seis décimas respecto al 1,9% registrado en febrero. Esta subida es la mayor desde enero de 2025 y se atribuye a los efectos del conflicto en Irán sobre los precios energéticos.

Este incremento en la tasa de inflación coincide con el inicio del conflicto en Oriente Próximo tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán. Se trata del mayor salto inflacionario en la región desde octubre de 2022, cuando la guerra en Ucrania causó un fuerte aumento en los precios del petróleo.

  1. Impacto de la guerra en los precios
  2. Variaciones en los sectores económicos
  3. Diferencias entre países de la eurozona
  4. Comentarios de especialistas económicos
  5. Posiciones del BCE frente a la inflación

Impacto de la guerra en los precios

El conflicto en Oriente Próximo y el bloqueo en el estrecho de Ormuz está afectando el coste de la energía, que en marzo subió un 4,9% interanual, revirtiendo la caída del 3,1% vista en febrero. Los alimentos frescos registraron un incremento del 4,1%, aunque medio punto menos que el mes anterior.

Variaciones en los sectores económicos

Los bienes industriales no energéticos aumentaron su precio un 0,5% en términos interanuales, dos décimas menos que en febrero. Los servicios también tuvieron un alza del 3,2%, una ligera reducción respecto al 3,4% previo. Si se excluye la energía, la inflación se situó en el 2,3%, una décima menos que en febrero.

La tasa subyacente, que elimina los precios de la energía, alimentos, alcohol y tabaco, se moderó igualmente una décima hasta el 2,3%. En España, la inflación armonizada en marzo creció hasta el 3,3%, superando en ocho décimas la media europea.

Diferencias entre países de la eurozona

Las tasas de inflación más bajas se registraron en Chipre e Italia, con un 1,5%, y en Francia con un 1,9%. Mientras tanto, los incrementos más significativos se observaron en Croacia (4,7%), Lituania (4,5%) y Luxemburgo (3,8%).

Comentarios de especialistas económicos

Desde Oxford Economics, Haneef Niyas consideró que aunque el aumento de inflación era esperado, el efecto fue algo menos severo de lo previsto. Señaló una posible influencia marginal de las medidas gubernamentales para contener los precios del combustible. Sin embargo, advirtió que las presiones inflacionarias podrían seguir aumentándose debido a efectos de segunda ronda y problemas en la cadena de suministro.

Niyas anticipó una inflación cercana al 3% en la eurozona durante 2026, con un pico en el segundo trimestre. Previó que esta situación provocará dos subidas de tipos por parte del Banco Central Europeo (BCE), seguida de una posible reversión y recortes a partir de la primera mitad de 2027, conforme disminuyan las perspectivas de crecimiento.

Por otro lado, Bert Colijn, economista jefe de ING, señaló que la reciente cifra pone fin a un periodo de estabilidad inflacionaria, atribuyendo el impacto principal a los precios energéticos. Pese a esto, advirtió que la prolongación del conflicto en Oriente Próximo elevará también los costos de alimentos y otros bienes debido a la escasez de fertilizantes y dificultades logísticas.

Colijn destacó que un estancamiento prolongado elevaría tanto la inflación general como la subyacente, por lo que el BCE debe mantener una postura vigilante ante posibles escenarios inflacionarios diversos.

Posiciones del BCE frente a la inflación

Christine Lagarde, presidenta del BCE, afirmó que la entidad permanece comprometida con la meta de una inflación del 2% a medio plazo. Destacó que la situación actual es diferente a la de hace cuatro años y que el banco cuenta con estrategias para responder de forma gradual a la incertidumbre.

Lagarde expresó la disposición del BCE para intervenir con rapidez ante riesgos inflacionarios derivados del conflicto en Oriente Próximo, señalando que podría ser necesario un ajuste en los tipos de interés si la inflación supera de forma significativa el objetivo, aunque sin que se espere que dicha situación sea persistente.