Seguridad Social pierde 206.000 trabajadores agrarios y del hogar desde 2018
- Caída de afiliados en los sistemas especiales
- Impacto de los nuevos derechos laborales en empleados del hogar
- Factores que explican el declive del sector agrícola en España
Caída de afiliados en los sistemas especiales
Entre diciembre de 2018 y diciembre de 2025, la Seguridad Social registró una disminución significativa en el número de afiliados medios tanto en el Sistema Especial Agrario como en el Sistema Especial del Hogar. En concreto, el agrario perdió cerca de 139.000 afiliados, lo que representa un descenso del 17%, mientras que el empleo doméstico se redujo en unos 67.600 afiliados, una caída del 16,5%, según los datos proporcionados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y analizados por Europa Press.
La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) vincula esta tendencia negativa, registrada durante los últimos años, con el aumento del salario mínimo interprofesional (SMI). Entre 2018 y 2025, el SMI se incrementó en un 61%, pasando de 735 euros mensuales en catorce pagas a 1.184 euros, con una nueva subida hasta 1.221 euros para el año 2026.
El informe económico publicado por la CEOE en febrero confirma que, junto a factores asociados a la economía y el mercado laboral, la marcada subida del SMI, que ha escalado un 83,5% desde 2014, ha sido un factor relevante para explicar la reducción de afiliados en estos sectores.
El Sistema Especial Agrario cerró el año 2025 con una media de 672.439 afiliados, una disminución de 19.167 personas (-2,8%) respecto al año anterior, y 138.842 menos desde 2018, cuando la cifra superaba los 811.000 ocupados. La CEOE destaca que la pérdida de empleo en este ámbito es una tendencia continua desde ese año.
En el Sistema Especial de Empleados del Hogar, el promedio de afiliados alcanzó los 342.993 al cierre de 2025, lo que supone una baja de casi 11.000 efectivos (-3,1%) respecto al año anterior y una reducción de 67.641 (-16,5%) en comparación con 2018. La patronal señala que estos datos son considerablemente inferiores a los de 2015 y que la caída se ha acelerado a partir de 2018.
Este retroceso se produce a pesar de una mayor demanda de servicios domésticos para el cuidado de menores, personas mayores y labores del hogar, según la evaluación incluida en el informe.
Ambos sistemas especiales, agrario y de hogar, forman parte del Régimen General de la Seguridad Social desde el 1 de enero de 2012 y han estado sujetos a diversas modificaciones normativas en los últimos años.
Impacto de los nuevos derechos laborales en empleados del hogar
Desde la perspectiva sindical, la reducción en el número de afiliados en el sector de servicios domésticos en los últimos años se atribuye principalmente a la pandemia y a las reformas laborales implementadas desde 2022, las cuales incrementaron y reconocieron derechos laborales para estos trabajadores.
Estos cambios han aumentado el valor del trabajo doméstico, con una elevación de los costes de cotización para los empleadores, aunque se han establecido bonificaciones y reducciones para mitigar dichos incrementos.
Algunos sindicatos, como USO, ponen en duda que realmente haya disminuido el número de trabajadores del hogar afiliados a la Seguridad Social. Sostienen que muchos empleados continúan prestando sus servicios sin darse de alta, trabajando en la economía sumergida, lo que implica la pérdida de cobertura social.
Entre las reformas de 2022 destacan: el reconocimiento del derecho a percibir la prestación por desempleo tras la finalización del contrato laboral, con cotización obligatoria desde el 1 de octubre de 2022; la eliminación del desistimiento unilateral sin causa del empleador; el derecho a reconocimientos médicos periódicos adaptados a riesgos laborales; la posibilidad de abandonar el empleo en casos de acoso o violencia, y la obligación reforzada de formalizar el contrato por escrito y registrar al trabajador en la Seguridad Social.
Factores que explican el declive del sector agrícola en España
El empleo en el campo español ha experimentado una caída sostenida durante años, causada por una combinación de factores económicos, sociales y tecnológicos que reflejan cambios estructurales en el sector.
El incremento de los costes operativos, la baja rentabilidad de los productos agrícolas y la progresiva mecanización han reducido la necesidad de mano de obra. Al mismo tiempo, la población activa en la agricultura es cada vez más envejecida y existe una carencia de relevo generacional.
Además, el sector ha sufrido el impacto de condiciones climáticas adversas, como sequías e inundaciones, así como la competencia de importaciones de terceros países que han presionado los precios a la baja, afectando la viabilidad económica del campo español.