Por qué el aceite de oliva se prepara para una bajada de precios

Olivar | Archivo
Olivar | Archivo
Este martes 3 de febrero de 2026, mientras los pluviómetros siguen sumando litros en las principales zonas productoras de España, el sector agroalimentario empieza a lanzar un mensaje de optimismo que llegará directamente al bolsillo de los consumidores. Tras tres años de precios tensionados y cosechas bajo mínimos, la persistencia del temporal que analizábamos ayer en Diario en Positivo ha cambiado por completo el tablero de juego del mercado del aceite de oliva.

La ecuación es sencilla pero poderosa: el agua caída de forma mansa y continua durante las últimas dos semanas ha penetrado en las capas profundas del suelo, garantizando que el olivar afronte la primavera con una reserva hídrica que no se veía desde hace casi una década.

1. Del estrés hídrico a la exuberancia del olivar

Los técnicos de las principales cooperativas agrarias coinciden en su diagnóstico de este inicio de febrero. El olivo es un árbol vecero, pero su capacidad de producción está ligada a la acumulación de agua en invierno.

  • La floración de 2026: El aporte hídrico actual es crítico para la diferenciación de las yemas. Con los niveles de humedad actuales, se prevé una floración masiva y sana.

  • Ahorro en costes: Al no tener que recurrir al riego de emergencia durante los próximos meses, los costes de producción de los agricultores disminuirán, un ahorro que, según las asociaciones de consumidores, debe empezar a trasladarse a la cadena de valor en el segundo semestre de 2026.

2. Previsiones del mercado: ¿Cuándo bajará el precio en el lineal?

Tras consultar a analistas de mercado y fuentes del sector, la hoja de ruta del precio del "oro líquido" muestra una tendencia a la baja por primera vez en años:

  • Estabilización inmediata: El fin de la incertidumbre sobre la próxima cosecha frena la especulación en los mercados de origen.

  • La barrera de los 5 euros: Los expertos apuntan a que, si la primavera mantiene una climatología suave, el aceite de oliva virgen extra (AOVE) podría volver a situarse en niveles mucho más competitivos hacia finales de año, alejándose de los máximos históricos de 2024-2025.

 

3. El impacto en la dieta mediterránea

La bajada de precios no es solo una cifra macroeconómica; es una noticia de salud pública. El encarecimiento del aceite había desplazado a muchos consumidores hacia grasas menos saludables. En este 2026, la recuperación de la producción nacional permitirá que el aceite de oliva vuelva a ser el protagonista indiscutible de todas las mesas españolas, independientemente del nivel de renta.

"Estamos ante una campaña que puede ser histórica en cantidad y calidad. La lluvia de estos días es, literalmente, dinero que cae del cielo para el consumidor", afirma uno de los responsables de comercialización consultados por este medio.